Yoko Ono with Standing Woman (1932, Gaston Lachaise). Escultura en The Museum
of Modern Art Sculpture Garden, Nueva York. © Minoru Niizuma

La culpa de todo la tiene Yoko Ono, berreaban Def Con Dos. Aunque Courtney Love hizo méritos de sobra para recoger el testigo, nunca en la historia del rock ha habido mujer más odiada, martirizada, repudiada y vilipendiada que Yoko, la china, la viuda negra, la bruja antipática cuyo nombre quedaría reducido a mero apéndice contextual en otra biografía (ustedes ya saben cuál) en la que la prensa le reservó el funesto papel de mantis religiosa y ruina personal del líder de una banda “más famosa que Jesucristo”. Tras cuarenta años de vía crucis, y con la pasarela internacional en pleno revival 70’s, la forzosa sombra de Lennon trata de sacudirse el sambenito con One Woman Show, su segunda colaboración con el MoMA, en pos de su eternamente refutada dignidad artística.

War is over! If you want it. 1969. Yoko Ono y John Lennon
Impresión en papel. © Yoko Ono 2014

 

Vale, sí: Yoko Ono era un hueso. Era feúcha, no sonreía a los paparazzi y, con el Dalai Lama por testigo, arrastró al líder de los Beatles a una abulia creativa de la que el grupo jamás se recuperaría. Lo que a nadie se le ocurrió plantearse es que, probablemente, la propia Yoko tenía mucho que decir. Su debut extraoficial en el MoMA en 1971, la performance interactiva Museum of Modern [F]art, apuntaba ya desde su título maneras subversivas e incluso escatológicas que la acción no tardó en confirmar: Yoko liberó un enjambre de moscas en la planta baja del museo y animó a los visitantes a seguir su trayectoria por las calles de NYC. Un alarde de libertad creativa y experimental cuyos orígenes trata de desvelar el museo neoyorquino en la exposición Yoko Ono: One Woman Show 1960–1971, que recoge su evolución artística con una serie de obras de cierto regusto dadaísta que traen al presente las consignas pacifistas, feministas y defensoras del amor libre de una época, la hippy, cuya huella en el imaginario colectivo resucita la moda esta temporada en flecos, caftanes, patas de elefante y largas melenas enredadas. Más de cien objetos, dibujos, instalaciones, grabaciones sonoras, vídeos y reliquias, como el mechón de Lennon bautizado como Poema táctil, que gritan libertad por los cuatro costados.

Half–A–Room. 1967. Yoko Ono. Varios objetos cortados a la mitad,
pintados en blanco. © Yoko Ono 2014 

Apple. 1966. Yoko Ono. Pedestal de plexiglás, placa de latón y manzana.
© Yoko Ono 2014

Half–A–Room (detalle). 1967. Yoko Ono. © Yoko Ono 2014

Touch Poem #5. 1960. Yoko Ono. Pelo y tinta sobre papel. © Yoko Ono 2014 

Yoko Ono: One Woman Show, 1960–1971. Del 17 de mayo al 7 de septiembre en MoMA
11 West 53 Street. Nueva York

 

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