¿Coleccionar lienzos como quien compra zapatos? Y por qué no. No nos rasgamos las vestiduras si decimos que el concepto “arte + moda” está ya tan caduco como las plantas de los pies de la difunta Imelda Marcos. Más que nada porque, aunque ciertos elementos exógenos se empeñen en contemplarla en términos meramente funcionales y comerciales, la moda es arte y, por ende, la propia expresión es una redundancia deshonrosa. Dicho esto, no somos ajenos a su especial maleabilidad, una virtud que en los últimos años se ha traducido en una creciente proliferación de proyectos híbridos entre la moda y las artes plásticas y visuales a la que, por abreviar y no sin cierta torpeza, gran parte del gremio ha venido a referirse con la popular coletilla “Art Meets Fashion”.

Una de esas iniciativas es Each X Other, que nace del encuentro entre el diseñador de moda Ilan Delouis y la directora artística Jenny Mannerheim. Inspirados por unos versos del poeta Robert Montgomery (“safe and warm here / in the fire of each other”), el dúo decidió crear una marca de moda definida por dos valores fundamentales: el unisex (o, como ellos afirman, diseño masculino para ambos sexos) y la colaboración con artistas de diferentes disciplinas en sus diseños (no sólo de) moda, actuando al mismo tiempo como galeristas y comisarios de éstos con un último objetivo: la democratización del arte a través de piezas asequibles y circuitos alternativos a los grandes museos.

Y no les está yendo mal: en apenas un año de vida, Each X Other ya han paseado sus prendas (y las obras de sus protegidos) por espacios como Colette, Galeries LaFayette, Liberty London, Club Designer (Taiwán), la Bienal de Estambul o el Festival de Cine de Cannes, amén de disponer de su propia maison en París. Bajo estas líneas, su colección Pre-Fall AW 2014, un moodboard fresco y elegante cuyas (melómanas) referencias van de los Beatles a las campañas noventeras de CK, pasando por Franz Ferdinand o el boho-chic de Natasha Khan (Bat For Lashes).

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