Una vez concluido el New York Film Festival con un claro signo positivo para la cita festivalera más importante de la gran manzana hacemos balance. Una programación apoyada en premieres mundiales y/o americanas, junto a una alfombra roja capaz de atraer a las grandes estrellas, hace de este un festival consagrado en el ámbito internacional. Las únicas notas a lamentar fueron por parte de la organización encargada de gestionar los pases de prensa y la atención a los medios, ya que en varias sesiones se vivieron colas kilométricas, y algunas tuvieron un overbooking que nos obligó a algunos a ser ubicados en otras sesiones abiertas al público aunque, al menos, la respuesta fue rápida y eficiente. Por lo demás la 53 edición del festival neoyorquino bebió en buena parte de la cosecha presentada en Cannes, pero también sacó partido de la producción autóctona, con cuatro películas de entidad con las que acapararon titulares, léase The Walk, Bridge of Spies, Miles Ahead (problemas de agenda nos impidió verla) y Steve Jobs. Entre todo lo visto estas fueron las cinco joyas de esta edición:

Mountains May Departs, de Jia Zhangke

El cineasta chino Jia Zhangke se va convertido en el observador más afilado y crítico de la nueva realidad de su país. En su última tentativa vuelve a acometer un discurso alrededor del choque entre lo tradicional y lo moderno, la antigua China comunista y el nuevo gigante capitalista. Esta vez a través de tres historias separadas en el tiempo y desde el prisma del cine social. La primera de ellas un triángulo amoroso en los albores de este siglo. Seguida por un relato en el tiempo presente y apuntillada por un retrato futurista alrededor de la pérdida de identidad por culpa de la invasión tecnológica que ya vivimos. Aunque la película va de más a menos, Zhangke vuelve a resolver con elegancia y atino su profunda mirada a la sociedad en transformación de su tierra, haciendo brotar sentimientos encontrados entre un pasado no muy lejano no tan oscuro y un futuro nada resplandeciente. Por si fuera poco, también puede congratularse de sacar oro narrativo y emocional del Go West de los Pet Shop Boys. Respeto.

Carol, de Todd Haynes

Todd Haynes se encamina hacia los Oscar con su última tentativa. Al menos deberían tener una silla reservada las dos actrices que capitalizan este melodrama de época envuelto con el embalaje más precioso de la temporada y de los últimos tiempos. Rigor académico tocado por un aroma clásico prácticamente extinto en el cine de hoy en día le sirve de molde perfecto para narrar el amor lésbico entre una mujer casada y una joven dependienta de unos grandes almacenes. Una fotografía excelsa, una banda sonora de absoluto deleite, y unas interpretaciones sobrecogedoras te guían por una de las historias de amor más hermosas y vívidas en mucho tiempo.

El puente de los espías, de Steven Spielberg

Otro que abraza el clasicismo en su último film es el veterano Steven Spielberg. Film de espías a la vieja usanza alrededor de las hazañas reales de un abogado encargado de defender a un supuesto espía ruso detenido en suelo americano, y posteriormente elegido para una misión de intercambio en Berlín. El director de El color púrpura prescinde de la tensión afilada y eléctrica de Munich para distinguirse con una pieza académica del viejo Hollywood. Un estilo sobrio, condimentado con alguna que otra escena de acción impecable, encajan a la perfección con esta historia de espías durante la Guerra fría. Además, la película sirve como carta de presentación para el gran público del inmenso Mark Rylance, que si la Academia de Hollywood fuera justa le otorgaría por avanzado el próximo Oscar al mejor actor secundario.

De Palma, de Noah Baumbach y Jake Paltrow

Entre los cinéfilos hay un aprecio incalculable por el libro que recoge los diálogos que mantuvieron Truffaut y Hitchcock. Probablemente con ese referente en mano, Noah Baumbach y Jake Paltrow se embarcaron en este documental alrededor del director que recogió el testigo directo del maestro del suspense, el también norteamericano Brian de Palma. El documental funciona como una carta de amor al autor de Scarface de la que el espectador extraerá valiosas lecciones sobre el arte del cine y la profesión del director a través del repaso de una filmografía tan trascendental como irregular. Pero además es una interesante excursión a Hollywood y sus métodos de trabajo de los que De Palma no se muerde la lengua a la hora de criticarlos. Documento de ritmo endiablado imprescindible para los amantes del director de Los intocables, y para los cinéfilos en general.

Arabian Nights Vol. 1, de Miguel Gomes

Tras ganarse a la crítica con Tabú, el luso Miguel Gomes regresa este año con, probablemente, su obra más ambiciosa, rompedora y mastodóntica. Un tratado sobre la crisis europea y la crisis en Portugal dividida en tres volúmenes donde da rienda suelta a una imaginación sin corsés ni barreras, la cual le permite sobrevolar la realidad de su país con un dispositivo que cruza el documental, la docuficción o la ficción más sorprendente y rompedora. Una reformulación del cine social, inesperada e ingeniosa, que encuentra su mejor salida en el primer volumen de los tres, pero que debe entenderse y disfrutarse en su conjunto.

Coméntalo

comentarios