Londres sigue llevando la batuta del pop contemporáneo de impacto global. Uno de los últimos talentos en engrosar su elevado producto musical bruto es esta joven músico, productora y letrista crecida en Kingston, un pequeño pueblo al sur de Londres. Nacida en 1989, a los 16 años se muda a Londres para ingresar en la prestigiosa escuela BRIT School, lugar por el que han pasado Adele, Amy Winehouse y Katy B. Tras varios ensayos previos, en mayo del pasado año publica su primer Ep, un “The Duchess” que servía para avistar la llegada de una nueva voz dentro de la camada del pop británico. A ese primer trabajo discográfico, le ha seguido “Alchemy”, otro Ep de cuatro temas publicado hace apenas tres meses.

De padre iraní, madre inglesa, y amplia familia afincada en Qatar, Tàlà no puede desprenderse de esa singularidad multicultural que corre por su sangre cuando se vuelca en la creación. De hecho confiesa tanto la influencia de la música persa escuchada en casa cuando su padre se reunía con amigos para tocar, como las canciones pop más edulcoradas escuchadas por su madre y hermano.
Todo ello queda recogido en su ADN musical, un sonido expansivo, efervescente y ecléctico, que mezcla sin estridencias el rap, el pop, el r&b, así como el Uk garaje y el house que mamó de adolescente, todo ello sazonado por las influencias orientales que le llegan de sus raíces familiares.

Con este mejunje no resulta complicado trazar paralelismos entre su propuesta y la de M.I.A., Jai Paul, Future Brown, FKA Twigs o Fatima Al Qadiri. Ambos beben de fuentes dispersas, tanto por estilo como zona geográfica de extracción, canalizadas en unos esquemas de pop global, rabiosamente modernos y estimulantes.

 

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