Todos podemos recitar de pe a pa la vida y milagros de nuestros ídolos, pero muy pocos extienden ese interés a aquellos que han hecho de puente entre las obras de éstos y la devoradora avidez de sus incondicionales. Y es que, por mucho que la producción (léase las editoriales, discográficas, productoras, exhibidoras o galerías) sea tan necesaria para la experiencia artística como la creación misma, el factor canal, ese que ha impedido que las obras de Kafka o Jim Morrison acabasen arrinconadas en una estantería o como medalla con la que henchir de orgullo el pecho de sus madres en las efemérides familiares, continúa obviándose día tras día desde la más desalmada ingratitud. No es de extrañar, pues, que “Soledad Lorenzo: Una vida con el arte”, monografía dedicada a la galerista española que encumbró a talentos como Julian Schnabel o Antoni Tapiès, pertenezca a un género sin precedentes en nuestro país. Sí sorprende, en cambio, el entusiasmo de sus autores (el periodista y poeta Antonio Lucas y el crítico de arte Mariano Navarro) en su labor de investigación y análisis de la actividad profesional de la comisaria a lo largo de más de cuarenta años. Todo un homenaje a una figura clave para entender el mercado de arte contemporáneo en España.

“Soledad Lorenzo: Una vida con el arte”, de Antonio Lucas y Mariano Navarro. EXIT Publicaciones. Madrid 2013. Más info: www.cataclismo.net

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