El barro que cubre la tela te hace revivir aquel día en el que hundiste tus pies en la tierra mojada mientras la lluvia empapaba tu ropa. La cantidad de suela desgastada es directamente proporcional al número de recuerdos forjados en tu memoria mientras pateabas de norte a sur una ciudad desconocida. Tampoco olvidarás nunca aquella tarde de domingo en la que decidiste que era el momento de cambiar algo en tu vida, y comenzaste por darle un aire nuevo a tus zapatillas. Unas tachuelas por aquí, unas letras por allá… ¿El resultado de todo esto? Un no rotundo por respuesta cada vez que tu madre te ruega que las metas en la lavadora. “¡Pero cómo puedes salir de casa con esas zapatillas!” Tú agachas la cabeza y miras de nuevo tus pies. Por más que lo intentas, sigues sin entenderlo: donde ella ve unas Chuck Taylor All Star llenas de basura, tu ves cientos de historias plasmadas en tus sneakers preferidas.

Esto es, sin duda, lo mejor de las Chuck Taylor All Star de Converse. Esta icónica zapatilla ha sido durante casi 100 años un lienzo donde los fans de la marca han plasmado su creatividad y su personalidad. En Converse han querido celebrarlo a través de Made by you, una campaña con la que la marca ha recorrido todo el mundo en busca de zapatillas Chuck Taylor All Star que cuenten vivencias e historias personales y que sean un autorretrato de su dueño construido por el paso del tiempo y el uso. Made by you destaca que este mítico modelo de Converse es la única sneaker que se define por aquél que la lleva.

Y para muestra, un botón. O mejor, unos cuantos. Converse ha comisariado una colección de retratos de diferentes zapatillas Chuck Taylor All Star que muestra la infinita diversidad y expresión propia que sneakers lovers de todo el mundo han plasmado en ellas. Entre las fotografías encontraremos desde las zapatillas de iconos internacionales como Patti Smith, Andy Warhol, Futura, Jefferson Hack, Sayo Yoshida, Kate Lanphear o Glenn O’Brien, hasta las que pertenecen a fans anónimos. La exposición recorrerá todo el mundo convirtiendo las calles de ciudades como Nueva York, Shangai o Rio en galerías de arte. Todas ellas, igual de fascinantes, nos cuentan una historia diferente, vivencias personales resistentes al agua y al jabón que han transformado el lienzo en blanco –o en negro, o en rojo, o en navy…- que era una zapatilla, en una verdadera obra de arte.

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