Ruddy sintió la debilidad por la dirección teatral después de vivir en primera persona el oficio de actor. Nació en Bolivia, vivió en Murcia y se instaló en Madrid. Hasta la fecha y a pesar de su juventud, se ha encargado de la dirección de dos cortometrajes y siete obras de teatro porque “antes de terminar un proyecto ya estaba buscando otro”. Hablamos con él sobre el Teatro en mayúsculas.

Esfuerzo u oportunismo, ¿qué abunda más? Personajes como John Snake, de Desentonados. (Risas) ¿También en el mundo artístico? Sí, de hecho más porque aquí tienes que destacar del resto. De repente llega el oportunista de turno y consigue el “exitazo del verano”. (Risas) Pero es un éxito efímero… Sí, pero esa gente sólo busca una fama efímera. Ya lo decía Warhol: “Todos tendremos nuestros quince minutos de fama”. ¿Qué te aporta estar detrás de los escenarios? Tener el control. Más que me dirijan, me gusta dirigir. (Risas) La situación del teatro en España… Es complicada. Cuando empecé, la perspectiva económica ya era mala. Aún así, hay más oportunidad de poder mostrar tu trabajo pero al mismo tiempo creo que, a veces, es contraproducente porque hay demasiada oferta para tan poca demanda. ¿El momento presente es una fuente de inspiración? Me gusta reflejar en la escena a la sociedad. ¿Crees que los tiempos difíciles afloran la creatividad? Totalmente. En los momentos malos se tiene que sacar el ingenio para seguir cumpliendo con el trabajo. Yo empecé con el cine pero me vi estancado y en ese momento llegó el teatro. Siempre busco la fórmula para poder seguir trabajando. En épocas de crisis, las personas sacamos la creatividad de nuestras tripas. Buscamos cualquier salida, pero siempre reinventándonos. El teatro para ti es… Oportunidad. Referencias… Me encanta Tennessee Williams y me inspiran mucho las buddy films (películas de colegas). Todas mis obras van sobre una trama entre amigos (o no tanto). Microteatros, naves industriales reconvertidas en escenarios, obras en casas particulares… ¿Por qué parece que el presente del teatro se perfila en espacios alternativos? Es bueno que hayan aparecido estos conceptos porque a mí, por ejemplo, me han dado la oportunidad de poder mostrar mi trabajo, aunque a veces hecho en falta un poco de control. Ese boom de la oferta era necesario pero hay que volver a reorientarse. ¿Cuál crees que es la mejor manera de difundir la Cultura en nuestro país? Desde la formación de pequeños. Algunos profesores no lo hacen atractivo. Los niños de hoy serán los adultos de mañana y si no se interesan por la Cultura, acabará desapareciendo. Un libro… Un tranvía llamado deseo. Una canción… Thinking Out Loud. Una comida… Los chiraquiles. Si no fueras director de teatro, serías… director de cine. (Risas).

Desentonados es una obra de teatro dirigida por Ruddy Méndez que enlaza a dos músicos totalmente diferentes en la sala de espera de un casting. Uno lleva toda su vida estudiando en el conservatorio, le gusta formarse y vive la música de una forma cuidada. Otro es John Snake, un “músico” que busca pegar el pelotazo, es decir, todo lo contrario. Los valores del trabajo y del oportunismo están representados en los personajes, uno en cada extremo. “Es una comedia que incluye un fondo que va más allá. Leyéndola entre líneas, hay una crítica social interesante para los días que estamos viviendo”, afirma Ruddy.

Desentonados. 11 y 18 de diciembre en la Sala Tú, C/Velarde 15/17, Malasaña (Madrid)

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