RelsB3
Rels B

Desde hace unos años, la irrupción del trap ha marcado el devenir de las corrientes dominantes de música actual. Su subida hasta los planos más altos ha conllevado ciertas cuestiones por el camino. ¿Se trata del pop del siglo XXI o la reinvención del hip hop para masas? ¿Es la reevaluación del lenguaje de la calle o una vía certera de alcanzar el éxito? ¿Es la nueva gallina de oro de la industria o su problema? Desde los reinados anglosajones, figuras como Drake o Future han dado respuesta a muchas de estas preguntas. ¿Quién tiene más streamings de sus discos hoy en día? Nadie. Por otro lado, ¿qué tienen las letras de una personalidad con ego disfuncional como la de Drake que no lo hubieran tenido ya las del Michael Jackson pre-“Dangerous”? Pues en el fondo, no hay tanta. Al mismo nivel de conexiones, ¿quién sino alguien como Drake para ser coronado como nuevo rey del pop? Toda la parafernalia que abriga su reinado es tal que ni el mismísimo Kanye West y su relación con las Kardashians le puede hacer sombra. Desde el otro polo del hombre-juguete roto, se encuentra Future, la versión dub, el visionario de la tensión pos-milenio. De hecho, más que Future, su mensaje es el no future de la era internauta. Tras su estela, van llegando nuevas figuras como Rae Sremmurd o Migos, valores llenos de contradicciones -tampoco nos engañemos, como toda expresión musical con cierta valía- que, más que una fase siguiente en la cultura nacida del gueto, parecen responder a las necesidades de una industria musical que está aprendiendo a sacar partido de las nueva vías de financiamiento: de Youtube a Spotify. Porque, más que ningún otro género de hoy en día, el trap se expande a través de las redes. El formato físico a pasado a mejor vida y de ello también tienen la culpa los últimos hitos de la música hecha en nuestra país: del colectivo Agorazein a los tremendos PXXR GVNG, pasando por Rels B, que nos habla sobre todas estas cuestiones.

RelsB4

“Una vez dentro, te das cuenta de que todo es un negocio, una gran mierda cubierta de oro. Sigo amando la música con locura porque es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero ahora lo veo todo desde otro punto de vista”.

¿Qué significa trap para ti? En tu caso, me recuerda a las teorías que lo contemplan como la versión moderna del soul en el siglo XXI.
El trap es un movimiento más que una música. Hoy en día se etiqueta muchísima música como “trap” por llevar un par de hi-hats rápidos y unos bajos potentes… El trap es una forma de vida de los barrios marginales de algunos países, una música relacionada con la venta de drogas, armas, pandillas, etc. Nada que ver conmigo. 

¿Cómo definirías tu sonido?
Lo definiría como música urbana, no tengo un género especifico; me gusta hacer de todo.

¿Se puede establecer una división entre hip hop y trap?
¡Por supuesto! El hip hop es una cosa y el trap otra, puede que tengan cosas en común pero no puedes meterlos en el mismo bote.

En España, PXXR GVNG. Elphomega y colectivos como Agorazein son los que están marcando la pauta de esta escena. Tú has llegado a colaborar con Cookin’ Soul. ¿Cómo es tu relación con los demás gigantes del actual hip hop español?
PXXR GVNG ha marcado un antes y un después en la música urbana española, eso está claro. Mantengo relación con Cookin’ Soul, posiblemente salga alguna cosa nueva pero ya fuera del rap, a ver que tal ese experimento. Me llevo bien con unos cuantos y con otros no tanto, pero bueno, cada uno a lo suyo y todos felices.

Al igual que la mayoría de MCs y DJs del grime británico, has establecido Youtube como tu verdadero sello discográfico. ¿Qué ventajas te proporciona proyectarte a través de este medio?
La ventaja mas importante de todas es que subiendo algo desde mi casa, en Mallorca, puedo llegar a la otra punta del mundo sin coste alguno. Eso es increíble para la expansión musical de todos los artistas de hoy en día porque te permite ser totalmente autosuficiente. Sólo necesitas un buen equipo de trabajo.

¿Te esperabas que canciones como Made in Taiwan o Tienes el don superaran los siete millones de visitas?
Made in Taiwan está hecha para eso. Fue una apuesta comercial que salió tal y como esperábamos. El resto de canciones están hechas de corazón y es increíble ver como suben cada día más y más en views… Estamos muy contentos.

¿Qué ha supuesto para ti semejante repercusión?
Ha traído cosas buenas y malas. Últimamente llevo mejor lo de la fama, pero, claro está: es algo que no va conmigo; odio esa mierda. La parte buena es que ahora hay dinero en casa, estabilidad económica, dinero para invertir en mejores vídeos, mejores grabaciones… Puedo hacer lo que tenga en mente gracias a esa repercusión y conseguir resultados mucho mejores que antes. Aún así hay cosas que el dinero no puede pagar, veremos cuánto aguanto en el mundillo…

¿Te ha hecho cambiar la perspectiva de tu música?
Al 100%. Una vez dentro, te das cuenta de que todo es un negocio, una gran mierda cubierta de oro. Sigo amando la música con locura porque es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero ahora lo veo todo desde otro punto de vista.

Tu recepción en Latinoamérica ha sido espectacular ¿Cómo ves el estado del trap en los países latinos?
La verdad, no podemos quejarnos en absoluto. Siete de nueve fechas han sido sold out. Hemos juntado mil personas en varias ciudades… aún no nos lo creemos. Hay muchísimo movimiento en Latinoamérica y estoy seguro de que cada vez va a ir a más.

 

RelsB1

“Sigue habiendo grupos de rap que hacen crítica social y luchan contra el Estado, pero a mí personalmente me aburre y me parece un engaño”.

Hace ya unos cuantos años que el hip-hop se ha convertido en el nuevo pop, la descontextualización del antiguo concepto de rockstar ¿Qué significa para ti este cambio de perspectiva?
Para mí es increíble que esto suceda ya que al menos en España siempre ha sido una música marginal y despreciada por una gran parte de la población. Ahora está hasta en la sopa.

Future, Drake o Migos son los verdaderos reyes de la actual industria musical. Asimismo, esta posición de dominio deriva en una materia lírica totalmente antagónica con el mensaje de resistencia que tenía el hip hop originario, de Boogie Down Productions a Public Enemy. ¿Cómo ves este cambio de perspectiva en el trap dominante?
Más que un cambio, lo considero otro género. Sigue habiendo grupos de rap con esa crítica social y esa lucha contra el Estado, pero a mí personalmente me aburre y me parece un engaño. Esos grupos llenan salas de fans con sus mismos ideales, pero una vez acabado el show cogen el dinero y se van para casa, ¿qué cambio o revolución aporta eso? 

Más allá del énfasis lírico de las canciones, uno de los aspectos más interesantes de tu propuesta proviene de la gama de contrastes de tus bases musicales. Pueden ser tan oníricas como en Hood Girl o tan crudas como en Borracho en el salón. ¿Cómo enfocas el trabajo con estas?
Me encanta hacer cosas diferentes siempre, no encasillarme en un mismo sonido porque llega a ser aburrido. Acepto trabajar sobre cualquier tipo de música que me entre por el oído.

Este cromatismo en tu sonido sugiere una importante cantidad de referentes a la hora de crear tu música. ¿Cuáles son tus principales influencias?
Ahora mismo lo que más escucho es The Weeknd, 6lack, Anderson Paak, Jorja Smith…

 ¿Cómo ha surgido tu colaboración con Indigo Jams?
En teoría sólo íbamos a hacer un single, pero conectamos a la perfección y decidimos hacer un trabajo juntos.

¿Qué podemos esperar de vuestro disco?
Son cuatro canciones con cuatro audiovisuales que juntos crean una historia. El 6 de abril lanzamos el primer capítulo y el 13 de abril el segundo.

Rels B actúa el 21 de abril en el ciclo TRVMP (Ochoymedio) en Madrid.
Puedes comprar tus entradas aquí.

Coméntalo

comentarios