Sin título, Paris. © Julio Zadik. Cortesía Estate Julio Zadik

¿Qué sería del verano en Madrid sin Photoespaña? En una época en la que la población local no piensa más que en salir pitando hacia el primer enclave costero que encuentren a su paso, no hay paliativo más convincente que la embriaguez creativa y visual que por entonces inunda las salas de exposiciones de la capital. El festival fotográfico español por antonomasia alcanza este año la mayoría de edad y lo celebra por todo lo alto: más de 90 exposiciones que recogen las miradas de 400 compadres del otro lado del Atlántico. Prosiguiendo el camino iniciado la pasada edición, según el cual se abordan ámbitos geográficos en lugar de temáticas, el evento hará las veces de plataforma para mostrar las confluencias, bifurcaciones y contraposiciones de la fotografía latinoamericana, la nutrida programación analizará el desarrollo y complejidad del medio en estas latitudes desde sus orígenes hasta la actualidad, recogiendo propuestas temáticas y contextualizadoras, tanto de autores consagrados como de fotógrafos de generaciones recientes.

Las apuestas más interesantes están, probablemente, en las visiones transversales, con títulos tan elocuentes como Construyendo mundos. Fotografía y arquitectura en la era moderna; el irónico Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos; Develar y detonar, dedicada a la fotografía mexicana; la serie Retrato femenino, un clásico infalible, o Latin Fire. Otras fotografías de un continente 1958–1996, que reúne selecciones de importantes colecciones en instantáneas que muestran el costumbrismo y las jerarquías sociales. Como viene siendo costumbre, los autores más destacados gozarán de muestras individuales, caso de Mario Cravo Neto (en su primera exposición en Europa), Luis González Palma, Lola Álvarez Bravo y Manuel Carrillo. Por su parte, la savia nueva arroja nombres tan estimulantes como el de Roberto M. Tondopó y su colorismo lúdico, las licencias pollockianas de Carlos León, la subversión naturalista de Ana Casas Broda, las composiciones minimal de Chema Madoz, la depuración claroscura de Mario Cravo Neto, los armónicos paisajes de Nadav Kander o la semiótica exploración espacial de Ding Musa. Un insigne escaparate que confirma a Photoespaña como la cita imprescindible del calendario arty estival.  

Leche II (3). Año 2010. © Ana Casas Broda

 

Boda en Coyoacán, 1983. © Pedro Meyer 

1. 2014. © Carlos León. Cortesía del autor 

Nidia Ríos, ca. 1956. © Alberto Korda 

Piñata de la serie Casita de Turrón, 2010. © Roberto M. Tondopó 

Fengjie III (Monument to Progress and Prosperity), Chongqing Municipality, 2007
© Nadav Kander. Cortesía Flowers Gallery

Million de la serie Cartucho. Colombia, Bogota, 2004. © Stanislas Guigui. Agence Vu’

Fotógrafo anónimo. Indígenas shuar–achuar saludando al misionero Padre Mattana
Provincia de Morona Santiago, Ecuador, hacia 1894

 Photoespaña 2015. Del 3 de junio al 30 de agosto en diversas salas de Madrid

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