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Petite Noir es el último diamante extraído del cono sur africano. En su interior se esconde Yannick Ilunga, músico de Cape Town, de madre angoleña y padre congoleño, y de actualidad estos días por el lanzamiento de “La Vie Este Belle/Life is beautiful”.  Un debut discográfico que lo acerca al panorama pop internacional gracias al trampolín habilitado por Pitchfork y medios en su órbita mediante el empuje dispensado a sus primeros temas. Un trabajo en el que da rienda suelta a este pop de marcado acento ochentero pero macerado con especies propias de sus tierras que le otorgan un toque exótico que refresca las paredes internas del pabellón auditivo. Los aires new romantic se aprecian con claridad en Seventeen (Stay) o Shadows, donde el falsete de Ilunga busca su reflejo en Duran Duran, incluso, Bryan Ferry o How To Dress Well. Pero más sugerente se muestra cuando añade el afrobeat, los ritmos tribales y esa sonoridad propia de sus raíces para dar vida a un sonido, que el propio músico, se ha encargado de bautizar como noirwave.

Encuentra la mejor versión en Freedom o Best, donde la sombra de Tv on the radio es pronunciada, pero también en Down o Chess, el tema con el que emprendió su camino hacia una masa de oyentes más amplia.

 “La Vie Este Belle/Life is Beautiful”, editado por Domino, es el pasaporte de entrada de este joven cachorro a los circuitos internacionales del pop. Queda por ver cómo responde la gente a un sucesor lejano de Youssou N’Dour que se hubiera sentido como pez en el agua en el Soho londinense de los new romantics.

petite_noir_la_vie_est_belle_life_is_beautiful_hi_resPortada álbum “La Vie Este Belle/Life is beautiful”. Petite Noir 

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“La Vie Este Belle/Life is beautiful” está disponible a partir de hoy, 11 de septiembre.

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