© Pedro Almodóvar
© Pedro Almodóvar

Para aquellos que aprecian el arte, los bodegones siempre han trasmitido una sensación de armonía y tranquilidad. Por eso, quizá sean el contrapunto perfecto para el carácter ansioso y frenético de este director de Ciudad Real. No es extraño que una persona de talento y con una dilatada carrera como la de Pedro Almodóvar busque una vía más para explorar su creatividad y como dice el dicho, “el que busca, encuentra”. En su caso, esta nueva inspiración le llegó de forma espontánea. Mientras se relajaba durante la Semana Santa, decidió hacerle una fotografía a una flor que había colocado dentro de un vaso de cristal. De esta forma, Almodóvar encontró a su Julieta en los bodegones. Comenzó así un frenesí artístico, un laberinto de pasiones, nuestro director y la cámara se transformaron en unos amantes pasajeros y juntos comenzaron a probar diferentes objetos, frutas y floreros sobre la encimera de la cocina. El resultado es un reflejo de la piel que habita Pedro Almodóvar, de su vida y de los objetos cotidianos que le rodean. Podremos disfrutar de ella durante los meses de septiembre y octubre en una exposición organizada por La Fresh Gallery de Madrid cuya recaudación se destinará a la Fundación Mensajeros de la Paz.

“Estaba en mi cocina, admiré la luz que entraba por la ventana y la sólida y oscura carpintería de madera, la textura de la pintura al temple de la pared y el corian blanco de la encimera como si fuera la primera vez que los veía”. – Pedro Almodóvar.

© Pedro Almodóvar
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“No utilicé nunca trípode, actuaba a salto de mata y con auténtico desenfreno. No sé si este frenesí era debido a la inspiración o a mi innata ansiedad. De todos modos, aquí está el resultado”.

© Pedro Almodóvar
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“Bodegones de Almodóvar”  en La Fresh Gallery.
Septiembre y octubre. Conde de Aranda, 5. Madrid.

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