Phillip K Smith III, Reflection Field, 2014

Desde tiempos inmemorables, el arte usa gran cantidad de vías para desarrollar su existencia. La instalación, una de las más contemporáneas, se ha convertido para muchos artistas en un lenguaje mediante el que interrelacionar el espacio con la experiencia artística. Algunos, como el artista Phillip K Smith III, llevan ese concepto a otro nivel para jugar con los diferentes estados del entorno y la interacción con sus montajes.

Licenciado en Bellas Artes y Arquitectura por la Escuela de Diseño de Rhode Island ha esta desde entonces perfilando su universo de geometría bañado por la luz de la costa oeste. Inspirado por la rigidez del estilo Bauhaus y la pureza del minimalismo, sus obras se muestran como objetos que adquieren vida y que se mueven en función a su contexto. Cada instalación supone un intento por encontrar un estado de conexión con el arte a través de la percepción y la experiencia.

Phillip K Smith III, Reflection Field, 2014

Cabe destacar trabajos como el increíble proyecto Lucid Stead, una iniciativa que debía durar un fin de semana y que se convirtió en todo un fenómeno en redes sociales y medios especializados. En él, una cabaña en medio del desierto californiano se convertía en un estudio óptico sobre la luz, el color y la deformación de la realidad. Cada una de sus propuestas abarca un extraordinario abanico de emociones y eventos que convierte la contemplación de su obra en un proceso de observación poderosamente sensorial. Avalado por instituciones artísticas de aquí y allá dejamos que os perdáis entre las luces y los reflejos del artista americano Phillip K Smith III.

Phillip K Smith III, Lucid Stead

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