El Francotirador (American Sniper). Clint Eastwood. Estados Unidos, 2014. Drama bélico
Estreno: 20 de febrero

American Sniper es un título de récords: película más taquillera de Clint Eastwood y de la historia del cine bélico, cabeza en la lista gringa de best-sellers en 2014 y, la no deseada cifra, mayor número de caídos (nada menos que 255) frente al rifle de un soldado estadounidense. Es, también, un título de vaivenes: el de Chris Kyle, que voló ida y vuelta a Irak hasta cuatro veces enrolado en la Navy SEAL durante el conflicto post 11-S; y el de los realizadores, pues las desavenencias con la productora hicieron que el guión rodara de David O’Russell a Spielberg y de éste a Clint Eastwood. Es, probablemente, la elección que mayor diversidad de matices podía aportar a la película: más allá su narrativa clásica y universal, si algo caracteriza la filmografía de Eastwood, amén de su propia personalidad e imagen pública, es su empatía multidireccional (a la sazón, antítesis de la “doble moral”) y su conciliadora ambivalencia, que él mismo llevó al paroxismo en el desolador díptico “Banderas De Nuestros Padres”/”Cartas Desde Iwo Jima”. Estrenada aquí simplemente como El Francotirador, el gentilicio del título original se revela más pertinente que nunca: el espectro de valoraciones de esta adaptación al cine de “American Sniper: The Autobiography of the Most Lethal Sniper in U.S. Military History” es más indisociable que nunca de la tradición y coyuntura político-militar del ojo que la mira, alcanzando su mayor pertinencia, como es obvio, en Estados Unidos, el país con el expediente bélico más pródigo de la Historia reciente. Una crónica ambigua del horror y el dolor que no ha estado exenta de polémica: el propio Clint Eastwood plantó cara a las críticas de, entre otros, un taxativo Michael Moore (“Los francotiradores son cobardes. Disparan desde atrás. No son héroes”) definiendo su película como “el mayor alegato antibelicista que puede hacer un film, como retrato del dolor que la guerra causa no sólo a quienes caen, sino a quienes sobreviven”. Con profusión de primeros planos y otros subjetivos desde la mira del rifle de Kyle (a quien da vida un intenso Bradley Cooper), la película trasciende su legendaria puntería en el campo de batalla para dar testimonio de las tribulaciones y secuelas que lastraron su estabilidad psicológica y conyugal. Porque, tal y como refrendan los veintidós suicidios diarios de veteranos en Estados Unidos, para los combatientes la guerra no termina nunca.

Quién: Clint Eastwood, demócrata republicano, nihilista político, ex alcalde independiente de Carmel-by-the-Sea (California), activista pro-derechos civiles y probablemente el cineasta más humanista de Hollywood. Mérito extra: es la única persona que ha conseguido seducir por igual a Larry Clark y Sarah Palin.
Qué: Adaptación al cine de “American Sniper: The Autobiography of the Most Lethal Sniper in U.S. Military History”. El título lo dice todo.
Cuándo y dónde: El Irak post 11-S. Preámbulo contextualizador: la infancia de Kyle aprendiendo a cazar ciervos en su Texas natal, el estado más belicista de USA y patio de recreo de un gran número de miembros de la Asociación del Rifle.
Por qué: Según Clint Eastwood: “Las guerras vuelven y vuelven. Nunca se acaban. Así que, cada vez que se presenta un conflicto internacional, es de justicia pensar seriamente si merece o no la pena involucrarse en ello”. Según Michael Moore: “No puedes hablar de lo que ha hecho Clint Eastwood si no lo has visto”.

Posología: Aficionados a los dilemas éticos, cabezas con visión poliédrica y aquellos que, además de juzgar, gusten de intentar comprender.
Contraindicaciones: Personas de pensamiento único.
Efectos secundarios: Difuminación de las nociones individuales del bien y el mal. El efecto remite después de leer el periódico habitual durante unos pocos días.
Véase también: El díptico Banderas De Nuestros Padres/Cartas Desde Iwo Jima, paradigma de la tolerancia, especialmente si lo de la visión poliédrica no ha funcionado.
Pedigrí: Seis nominaciones a los Oscar (incluidos Mejor Película, Mejor Actor y Mejor Guión Adaptado). Premio al Mejor Director de la National Board of Review.

TRÁILER

 

BANDA SONORA ORIGINAL

Coméntalo

comentarios