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¿Alguien se creyó que LCD Soundsystem ya había acabado sus días como grupo? Lo que en su momento fue enunciado como una despedida “por todo lo alto” ha acabado siendo el comienzo de un paréntesis discográfico de siete años que en septiembre llegará a su fin. La razón:American Dream”, un trabajo que, vistos los adelantos –Call the Police y American Dream-, promete continuar la racha triunfante de sus anteriores trabajos, cuyos dos primeros siempre están presentes en (casi) todas las listas de los mejores discos de la década pasada. Porque tanto “LCD Soundsystem” como “Sound of Silver” están trufados de un arsenal de hits en potencia de los que dejan huella. Eso sí, con matices: no olvidemos que si por algo siempre se ha caracterizado James Murphy es por ser un ladrón de guante blanco. Vamos, la versión pop de Tarantino. Así, si el icónico director de cine siempre ha utilizado en beneficio propio su vasta cultura de la serie B cinematográfica, lo mismo se puede decir del neoyorquino en relación al post-punk originario y sus diversos afluentes. Ya lo cantaba el mismo Murphy en Losing My Edge, su corte más memorable, y en el que citaba decenas de artistas a los que admiraba.

De entre la interminable sucesión de reflejos en su música, no podemos olvidar Tribulations, que bien podría haber salido de la fábrica New Order de mediados de los 80 o Daft Punk Is Playing at My House, como una versión gamberra de las enormes ESG. Dentro de un terreno más espinoso, la de las apropiaciones sin acreditación, Drunk Girls tomaba el White Light/White Heat de la Velvet Underground con descaro total y lo maqueaba bajo una pátina a lo Iggy Pop, época berlinesa. Lo que se entiende como el colmo del saqueo; ya no es que lo haga de una forma tan evidente, si es que además lo disimula mediante otra derivación muy elocuente de su recetario personal.

foto 2 LCD SOUNDSYSTEM pg

Y hablando de ingredientes, entre las nuevas canciones del de Brooklyn, no falta su evidente fijación en la época del “Computer World” de Kraftwerk, de quienes extrae la sabiduría para armar la fabulosa American Dream. Desde su otra fuente principal de abastecimiento, la referente a la alianza que Brian Eno y David Bowie forjaron en el 77, nace Call the Police, otra joya que también subraya una realidad: puede que Murphy sea un reciclador nato pero, salvo en casos como Drunk Girls, su pericia y ambición está basada en enfrentarse a sus referentes no copiando, sino utilizando sus mismas herramientas; intentar igualarlas cara y cara. Y, sólo por haberlo conseguido en la mitad de sus intentos, la experiencia ya merece la pena. A lo que hay que sumar sus memorables directos, auténticas invitaciones al desenfreno.

LCD Soundsystem publican “American Dream” el 1 de septiembre.

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