Imagina un mundo donde todo son números con formas llenas de sensaciones. Donde los rascacielos de Nueva York son intimidantes 9, los truenos se representan con el 3 y el 1 es tan brillante como cegador. Eso es lo que le ocurre a Daniel Tammet, un joven británico sinestésico para quien los números se han convertido en su propia lente para ver el planeta, sintiéndolos de una forma muy visual mediante colores, texturas, formas y secuencias de cifras que forman auténticos paisajes en su mente. Un genio de los números y un mago de las palabras, gracias a lo cual a día de hoy conoce 11 idiomas, es capaz de aprender otro en tan sólo una semana y puede recitar de memoria 22.000 decimales del número pi durante algo más de cinco horas –de hecho le dieron un récord Guinness por ello–. Asociaciones espontáneas en su mente que convierten los números primos en auténtica poesía, sintiendo con ellos una sensación maravillosa e indescriptible. Esto es lo que se conoce como el síndrome del sabio y Daniel tiene esa capacidad desde los 4 años. Un don poco frecuente de un nivel prodigioso, bendecido por una buena suerte milagrosa ya que, como él mismo afirma, “hay una diferencia sorprendentemente pequeña entre tener un gran talento y tener una gran discapacidad”. El hecho de que Daniel pueda describir su mundo interior ofrece a los científicos una oportunidad de la que antes no disponían y que ahora, a través de 277 páginas, nos podremos sumergir en su particular mundo numérico. La poesía de los números: Cómo las matemáticas iluminan mi vida, editado por Blackie Books, nos adentra en un misterioso universo, tan apasionante como difícil de comprender, en donde descubriremos la vida de una de las mentes más prodigiosas y más sorprendentes de los últimos tiempos. Un increíble viaje a través de las palabras de su autor que, sin duda, te dejará con la boca abierta. 

 

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