“LA ISLA MÍNIMA”, Alberto Rodríguez
Thriller policíaco noir-cañí; “buddy movie” ideológica e ibérica; marismas de secretos y mentiras; empantanarse; intriga turbia en tiempos convulsos; España en 2; se busca.
España. Estreno 26 de septiembre.

 

EN LO PROFUNDO DE LAS MARISMAS…

… y entre las dos Españas acontece “La Isla Mínima”, sexta película del realizador sevillano Alberto Rodríguez que con cada nuevo título en su filmografía va puliendo sus maneras y sumando adeptos. He aquí un misterio sin resolver bien anclado en las profundidades de 1980, año de gran tensión con una España dividida entre los horizontes infinitos de la esperanza y las zonas desérticas del ayer, con ese pasado rancio que no se quiere mover de su sitio y la corriente de un tiempo futuro que viene imponiéndose hasta al más pobre y paleto. Y todo esto rodeado por ríos y pantanos que hunden secretos, entre la magia y el misterio, y que arrastran el tiempo, y se nos llevan, por mucho que intentemos nadar a contracorriente.

En un pequeño pueblo de las marismas del Guadalquivir, olvidado y detenido en el tiempo, dos adolescentes desaparecen durante sus fiestas. Nadie las echa de menos. Todos los jóvenes quieren irse a vivir lejos y algunos de ellos se escapan de casa para conseguirlo. Rocío, madre de las niñas, logra que el juez de la comarca, Andrade, se interese por ellas. Desde Madrid envían a dos detectives de homicidios, Pedro (Raúl Arévalo) y Juan (Javier Gutiérrez), ideológicamente opuestos y con métodos muy diferentes que, por distintos motivos, no atraviesan su mejor momento en el cuerpo policial.

Como viene a ser habitual, nada es lo que parece en esta comunidad aislada, opaca y plegada sobre sí misma. Con una investigación en la que las pesquisas parecen no llevar a ningún lado, los detectives deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro. Todo por cumplir el objetivo de cualquier thriller policiaco que se precie: dar con el asesino. Sin embargo, y es ahí donde destaca y brilla, “La isla mínima” termina ofreciendo mucho más que un caso al caso (buenos y malos) para todos los curioso-morbosos que quieran acercase a husmear en la zona del crimen. Si no cae premio en el Festival de San Sebastián ‘14, donde la cinta ha causado furor y cuyo palmarés conoceremos el sábado… todas las pistas apuntan a que mínimo, se acabará llevando un par de Goyas. ¿Se convertirá “La Isla Mínima” en la “mejor” (y más premiada) película española del año? Caso abierto.

 

Este sitio se traga a la gente. Un día estás, hasta que de pronto desapareces”.

Las marismas movedizas del Guadalquivir: lugar en el que nadie habla y todos esconden algo.

 

MUST WATCH

Ideal para: Los que atienden a los detalles; paralugareños, ermitaños y pueblerinos; atascados en el pasado; estudiosos de la psique humana; para destapar secretos y casos de corrupción e impunidad (actual).

Llévate a: Todos, del más facha… al más democrático; a urbanitas y a desconfiados (del ser humano y del cine de género patrio).

Te gustará si: Si te va la crónica negra española; si eres un mar de misterios y te gusta husmear en lo propio y ajeno; si te van los viajes intensos y reveladores; si mires las veces que te mires en el espejo, siempre descubres algo nuevo.

Videoteca de parecidos razonables: La ya antológica serie de HBO, “True Detective”, es una referencia inevitable, tanto por sus pantanos (en Luisiana), los tenebrosos paisajes (humanos) que dibuja, así como por el anclaje de la trama y sus protagonistas con el pasado, y hasta sus visiones oníricas-fantasmagóricas. Ante la insistencia de los medios en preguntarle por “True Detective”, Alberto Rodríguez ha defendido que la película se rodó en octubre del 2013 y la serie se estrenó en febrero del 2014, si bien cuando se encontraba en la sala de montaje éste recibió un mensaje de Raúl Arévalo en el que le informaba de la existencia y similitudes con el caso cerrado, y aplaudido, escenificado por Matthew McConaughey y Woody Harrelson. Una experiencia parecida por la que tuvo que pasar Alejandro Amenábar cuando preparaba “Los Otros” y se dio de bruces con el estreno de “El sexto sentido”. Según fuentes fidedignas, el proyecto surgió ante la idea de escribir una “historia negra” teniendo como inspiración la novela “2666” de Roberto Bolaño, y también películas como “El cebo” de Ladislao Vajda, “Chinatown” de Polanski, y “Conspiración en silencio” de John Sturges. El guión se empezó a escribir justo después de “7 vírgenes”, inicialmente con solo un policía y ambientado en la actualidad, sin embargo, en el 2012, Alberto y su equipo retomaron la idea, adaptándola, tras ver dos documentales sobre la Transición: “Atado y bien atado” (1983) y “No se os puede dejar solos” (1983), de los hermanos Bartolomé. Por último, otros thrillers en los que el escenario del crimen se aleja del marco de las grandes ciudades y se acerca a comunidades cerradas y no muy acogedoras, como es el caso de “La Isla mínima” enclavada en el Delta del Guadalquivir: la nevada Minnessota de “Fargo”; más temperaturas bajo cero en “Smila, misterio en la nieve”, “Frozen River” y “Antes y después”; el penal del estado de Texas donde “La vida de David Gale” tiene las horas contadas o, ya en la frontera, cerca de Río Grande, “No es país para viejos”; la remota isla del norte de Suecia a donde se traslada el periodista Mikael Blomkvist para desentrañar el misterio de “Los hombres que no amaban a las mujeres”; una desprevenida Clarice Starling adentrándose en la morada de Buffalo Bill en el pueblo de Belvedere (“El silencio de los corderos”); la isla de Little Tall (Maine) donde acontece “Eclipse Total” (AKA “Dolores Claiborne”); “El juramento” de Jack Nicholson para dar con el asesino de una niña de ocho años en Nevada (película basada precisamente en la novela “La Promesa” de Dürrenmatt en la que también se basa “El cebo”), o Al Pacino padeciendo de “Insomnio” mientras investiga por los parajes de Alaska… Ven y cuéntalo (…si no desapareces).

Filmografía selecta de Alberto Rodríguez: De trayectoria ascendente. Tras codirigir junto a Santi Amodeo, “El Factor Pilgrim” (2000)que recibió una Mención Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián, el director sevillano participó en el Festival de San Sebastián y en La Berlinale con su primer largometraje en solitario titulado “El Traje” (2002), una comedia fresca sobre la emigración y la marginación social. Con la quinqui “7 Vírgenes” (2005), participó en el Festival de Cine de San Sebastián, donde el joven actor, Juan José Ballesta, se hizo con la Concha de Plata. Además, el drama de barrio y con botellón se llevó seis nominaciones en los Premios Goya, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión Original. Con su cuarto largometraje, “After” (2009), se perdió ligeramente, como el trío de nihilistas ya creciditos de este melodrama generacional, Guillermo Toledo, Blanca Romero y Tristán Ulloa esnifándose la noche para soportar el agotador día a día de su realidad o, la agotadora realidad de su día a día. Con su siguiente película, “Grupo 7(2012), conquistó a crítica y público (al igual que con “7 Vírgenes”). Su estreno internacional fue en el prestigioso Festival de Tribeca donde recibió una Mención Especial del Jurado. “Grupo 7 fue también preseleccionada para los Premios de la Academia Europea de Cine y estuvo nominada en las categorías de Mejor Película y Mejor Actor (Antonio de la Torre). En los Goya sumó 16 nominaciones aunque se acabó llevando dos premios (Actor de reparto y de revelación).

MUST: Por ser un thriller redondo, feroz y de raza (cañí), de corte clásico y modélico en cuanto a la investigación y al desarrollo de los personajes, y con un mar de fondo revuelto, cenagoso, denso, en el que penetramos poco a poco, casi como el lecho de la propia marisma. Por tener una identidad propia, gracias a su agorafóbica puesta en escena entre los húmedos arrozales y una fotografía paisajística crepuscular, el reflejo del fin de un tiempo, de una época: con el decorado de un western de fin de ciclo. Por ser una clase de Historia de España de los 80 en la que no caben los bostezos. Por el asfixiante diálogo y el juego de pistas que el director mantiene con el espectador; por el dueto policial; porque destapa la parte más sucia de la realidad; porque ante su espejo del pasado podemos reconocer muchas manchas de la actualidad. Porque la vida y nuestra Historia son un gran escenario del crimen, y Alberto Rodríguez culmina una autopsia de la geografía humana con muchas claves para el que sabe buscar y encontrar, y para esclarecer quiénes somos, qué hemos hecho y lo que podemos llegar a ser capaces de hacer.

 

 

 

 

BANDA SONORA ORIGINAL

El letrista y escritor Julio de la Rosa es el compositor de la BSO de “La isla mínima”, aún sin fecha de publicación. Ha compuesto la música de títulos como “Primos”, “Juan de los muertos”, “Grupo 7” (por la que fue nominado al Goya), “Carne de neón”…

 

TRAILER OFICIAL

 

 

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