El pintor Francis Bacon basó muchas de sus obras en las crono-fotografías de Muybridge, que mostraban el movimiento del cuerpo humano en el s.XIX. Muchos años después de la era Muybridge, el Futurismo también recogió la idea de captar el movimiento y la velocidad no sólo del cuerpo humano sino también de los coches y el intrépido ritmo de vida de por aquél entonces. Quizá, con todos estos datos históricos en la cabeza, el artista belga Jefta Hoeckendijk lleva desde el año 2012 realizando esta serie fotográfica llamada Human Sculpture en las que captura el movimiento del cuerpo en vídeos, congela la imagen y las retoca con pintura y efectos digitales. El resultado es completamente arrebatador: seres humanos que dejan de serlo para convertirse en casi mariposas o criaturas flotantes de cientos de ojos, brazos y piernas. Una preciosa y plástica forma de explorar los límites de lo conocido y el espacio, a través de herramientas digitales de nuestra era. Es muy interesante ver cómo hace más de cien años contaban con menos medios y conseguían casi los mismos resultados y, en nuestra era digital tan avanzada, haya sido difícil superar ese logro plástico y visual.

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