Estudio de Matisse, Hôtel Régina, Nice, 1953

Para la mayoría de los mortales, cortar y pegar es un mero tecnicismo informático. Sin embargo, fueron genios como Matisse quienes, allá por 1940, acuñaron su significado original, explorando inéditos canales de expresión con herramientas tan rudimentarias como papel y tijeras. “Henri-Matisse: The Cut-Outs” recupera, con motivos abstractos o vegetales, los recortes de hojas tintadas con motivos abstractos o vegetales que, jugando con las formas y el color, dieran lugar a vívidas composiciones en un estallido de creatividad a prueba de economía de medios. La exposición reúne más de cien obras, recopiladas de entre galerías públicas y colecciones privadas, que abarcan desde el pequeño formato hasta creaciones murales del tamaño de una habitación y del dibujo al libro ilustrado, el vidrio pintado o los textiles. La muestra supone el retorno al MOMA, después de más de 20 años, de la descomunal Swimming Pool, realizada por el artista como ornamento del salón de su casa de Niza y adquirida por el museo en 1975. Una ambiciosa iniciativa que realza el compromiso del artista con la forma y el color como origen primigenio de la creación artística.

The Swimming Pool. 1952

Two Dancers. 1937-1938

 

The Sheaf. 1953

Composition, Black and Red. 1947

Blue Nude II. 1952

The Fall of Icarus. 1943

Palmette (Feuille violet sur fond orange). 1947

Venus (Vénus). 1952

Maqueta de la parte frontal de la casulla para Capilla del Rosary, Vence. 1952 

Henri Matisse: The Cut-Outs
Del 12 de octubre de 2014 al 8 de febrero de 2015 en MoMA. 11 West 53 Street. Nueva York

 

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