“EL VIENTO SE LEVANTA”, Hayao Miyazaki
Animación, II Guerra Mundial, aviación, vendavales amorosos
125 min. Japón.
Estreno 25 de abril.

Y se fue volando.

Hayao Miyazaki se despide del cine. O eso parece, porque no es la primera vez que dice “adiós” para luego volver. Considerado el gran maestro de la animación contemporánea y/o el “Walt Disney japonés” (aunque esta comparativa tiene muchos detractores), el realizador anunció su retirada en la pasada 70 Mostra de Venecia tras presentar “El viento se levanta” (“Kaze Tachinu”), su obra más realista, madura y polémica, y considerada por algunos medios como una advertencia contra el anuncio del primer ministro conservador, Shinzo Abe, sobre una posible revisión de la Constitución pacifista de su país. También están los que han criticado que la cinta contenga al menos ocho escenas con personajes fumando y que estando ambientada en la Segunda Guerra Mundial, pase por alto que el ejército imperial japonés asesinara hasta a 30 millones de personas esos años. Y es que la película recrea la vida de Jiro Jorikoshi, diseñador de dos de los aviones más letales del ejército nipón en el conflicto y para cuya construcción fueron esclavizados miles de prisioneros.

Pasado el vendaval, “El viento se levanta” ha sido el título más taquillero del 2013 en Japón (el tercer mercado cinematográfico del planeta tras EEUU y China) y se confirma como una nueva ofrenda del genio poético y romántico de Miyazaki. Aún a las puertas de su jubilación y con 72 años, el que imaginara las desventuras de “El viaje de Chihiro” y hasta un “Castillo ambulante” sigue desprendiendo la misma vitalidad e ilusión que empapa toda su filmografía. Así, en esta historia “real” del ingeniero aeronáutico japonés que diseñó el famoso caza Zero Fighter no faltan los sueños (dormidos o despiertos), la fantasía juvenil (esas ganas de volar del nido) y hasta ese vibrante primer amor que puede (casi) con todo.

He aquí para nuestro gozo y disfrute otra prodigiosa muestra del poder técnico de los estudios Ghibli, con escenas memorables como la de Jiro y su amada declarando su amor lanzándose aviones de papel. Si bien se trata de una adaptación de la novela homónima de Tatsuo Hori, el resultado se acerca más a la versión manga realizada por el propio Miyazaki en una serialización corta publicada en la revista Model Graphix en febrero del 2009: con secuencias apoteósicas como un terremoto en Tokio o las ensoñaciones del protagonista pilotando naves increíbles junto a su ídolo Caproni, contraponiéndose a una estética más sobria en el resto del metraje, que alterna paisajes rurales zen y urbes superpobladas con demasiado ajetreo. Porque “El viento se levanta” es quizá una de las obras más pausadas y serenas del ingenioso Miyazaki, aunque no por ello menos inspirada y contagiosa de su propia vida interior.

Sin lugar a dudas una despedida animada desde lo alto de la cima y que demuestra que no todos los adioses tienen que ser tristes o insatisfactorios. ¡El viento se levanta!… ¡Hay que intentar vivir!

Doumo arigatou (どうもありがとう), Miyazaki.

MUST WATCH

Ideal para: Disfrutar de una épica animada, y para recordarnos una vez más que la animación no es solo cosa de niños y que no siempre trae consigo relatos tan alegres como inocentes y efervescentemente optimistas.

Llévate a: Todo aquel que no conozca el pletórico y vivaz universo de líneas, formas y colores de Miyazaki.

Te gustará si: Te sientas en la butaca y te limitas a observar la pantalla (intentando pestañear lo menos posible para no perderte nada).

Videoteca de parecidos razonables: Estéticamente, toda la biblioteca audiovisual de Miyazaki y por supuesto el manga homónimo del realizador en el que se basa el largometraje. En cuanto a aeronáutica cinematográfica y ganas de volar: “El aviador” y polifacético Howard Hughes (interpretado por Leonador Di Caprio, quien también se haría pasar por un piloto pero esta vez falso en “Atrápame si puedes”); “Pearl Harbor” con Ben Affleck pilotando o “El vuelo” de Robert Zemeckis con un embriagado Denzel Washington y su aterrizaje forzoso; “Air Force One” o el avión del Presidente Harrison Ford; los convictos de “Con-Air”; más en la tierra, “Up in the air” y “La terminal”; e incluso la saga “Aterriza como puedas” despegando carcajadas con lo absurdo y Leslie Nielsen, el juego de los “10 negritos” a bordo de un vuelo sin escalas en “Non-Stop”, o la pesadilla inicial e iniciática de “Destino Final”… Abróchense los cinturones, cine para volar sentados en la butaca.

Filmografía selecta de Hayao Miyazaki: La princesa Mononoke” (“Mononokehime”, 1997) y sobre todo “El viaje de Chihiro” (“Sen to Chihiro no kamikakushi”) son probablemente las películas más recordadas del director tanto por su contundencia técnica y visual como por su fuerza dramática y su valentía imaginativa. Sus primeros pasos se hallan en dos series de televisión, “Lupin” (1971-72) y “Conan el niño del futuro” (1978). También ha colaborado en grandes proyectos de algunos compañeros como “Recuerdos del ayer” (Isao Takahata, 1991) y “Susurros del corazón” (Yoshifumi Kondô, 1995). Otras delicias del director: “Mi vecino Totoro” (1988), “Nicky, la aprendiz de bruja” (1989) y “Ponyo en el acantilado” (2008). Cuando le preguntaron si tiene pensado producir la secuela de “Nausicaä del Valle del Viento” (AKA “Guerreros del viento”, 1984), Miyazaki fue claro en su respuesta: “No, creo que mis días en los films de animación se han terminado”. En el comunicado oficial de su retirada ha especificado que quiere trabajar durante otros 10 años con algo no relacionado con la producción de películas de animación: “Seré libre. Me gustaría hacer algo más, y no animación”.

MUST: Por su animadísima larga lista de nominaciones y premios. Porque es un placer para la vista. Por ser un drama romántico e histórico provisto de una lírica inquietante y angustiosa, y con una poesía visual tan estimulante como su metafórico título. Por ser un encantador biopic, animado y nada convencional. Por su humanidad y su exaltación a la belleza de volar y de despegar en la vida. Por el “en la salud y en la enfermedad” de su sub-trama romántica. Porque precisamente no es su obra más fácil y accesible. Porque Yamazaki, artista e ingeniero, es un MUST en sí mismo.

“Te quiero desde que el viento te trajo hasta mí”
El amor entre Jiro y Nahoko, a través del tiempo y del viento, y en la salud y en la enfermedad.

Trailer Oficial Subtitulado en Español

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