“EL CONGRESO”, Ari Folman
Animación (retro-kitsch) para adultos; Hollywood star-system; retrospectiva y perspectivas de futuro de Robin Wright y el cine (dentro del cine); “life in cartoon motion”; la digitalización del “yo y mis circunstancias” VS ser otro; dimensiones vitales.
Israel. Estreno 29 de agosto.

EL “TRIP” DE TU VIDA
(Pills & Options)

Ari Folman te invita a participar en “El congreso” más fascinante al que seguro vayas a asistir nunca jamás: el israelí vuelve a animar la realidad más documental partiendo de una adaptación libremente infiel de “Congreso de futurología”, del polaco y capitán de la ciencia-ficción Stanislaw Lem (“Solaris”). Con Robin Wright (ya sin “Penn” -Sean- que valga), Harvey Keitel, Paul Giamatti… y un caótico maremágnum de mundos tan alternativos como paralelos (con un jardín inspirado en “El jardín de las delicias” de El Bosco), y con personajes en constante mímesis y metamorfosis entre los que se encuentran un Picasso (cubista), Frida, Grace Jones, Hitler sobre una bola gigante de goma, Yoko Ono, La Venus de Boticelli, Michael Jackson, M. Ali, (la sonrisa de) Tom Cruise… Todo un “trip” plagado de estrellas, colores, tonos, géneros y texturas.

La que fuera “La princesa prometida” (y “chica” de “Forrest Gump”) se acerca a los 50 y Hollywood ya no la quiere. La carrera de Robin Wright (que se interpreta a sí misma) se ha disuelto en la mediocridad por tomar malas decisiones, su carácter difícil y sobre todo por volcarse en su familia (para cuidar a su hijo enfermo que padece “la enfermedad de Usher”. De ser el futuro y una promesa, pasará a recibir una última oferta: ser escaneada y digitalizada para que, a partir de entonces, sus interpretaciones las realice su versión animada-virtual generada por los estudios Miramount, incluso las películas más comerciales que hasta ahora la actriz de carne y hueso siempre había rechazado. Además, su imagen digital se mantendrá eternamente joven en toda su infinita filmografía. Tras el vencimiento del contrato veinte años después y de muchos éxitos en formato digital, Robin ingresará directamente en el mundo del cine fantástico del futuro para acudir a un Congreso en el que ha de renovar su contrato. Pero, el mundo virtual también ha quedado obsoleto, y la nueva Robin será la abanderada del lanzamiento de una sustancia que permitirá, al que la consuma, transformarse en quien desee y generar el mundo que decida.

Folman señala que: “La transición que realiza la mente humana mediante drogas psico-químicas hacia una falsa realidad solo puede describirse mezclando la animación –con la maravillosa libertad que confiere a la interpretación cinematográfica– y la acción real casi documental”. Así pues, el israelí nos da una pastillita compuesta por una fórmula química que combina el documental y la animación en varias y variadas dimensiones (plus captura de movimientos) para hacer volar nuestras cabezas no sin antes alertarnos de los peligros del viaje… de digitalizar nuestras emociones más básicas. No hay que tener mucha imaginación para adivinar que “El Congreso” es toda una experiencia hiper-mística en sí misma en constante metamorfosis para terminar alcanzando el hype-éxtasis y la Otra Dimensión (sea la que sea, lejos, muy lejos de la realidad… que ha muerto).

“Queremos digitalizarte, preservarte, queremos ser los dueños
de esa ‘cosa’ llamada: Robin Wright”.

Entre una proposición indecente y la última oferta, pasando por la cosificación del artista:
vender tu alma (e imagen) al diablo (de la era digital).

 

MUST WATCH

Ideal para: Para amantes nostálgicos del cine, los que temen por su futuro y miran con ojo crítico a la industria; para los que creen que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor y consideran que estamos en camino de crear una sociedad distópica; para filosóficos que abren puertas secretas y mundos alternativos para explicar su realidad.

Llévate a: Cualquiera que crea que ha perdido varios trenes en su vida; a los que sientan que sumar años solo les resta; a los que prefieren el cara a cara antes que el disfraz virtual; a los que desean “ser otro”.

Te gustará si: Si conoces tus límites -pero no dejas que te limiten-; si combinas una visión casi documental de la realidad con espontáneos picos de fantasía surrealista; si eres reflexivo y analizas todos tus pasos.

Videoteca de parecidos razonables: “Vals con Bashir”, documental de Folman que jugaba con distintos estilos de animación pero sin renunciar a la crudeza y al trasfondo más humano de su drama. Realidades inventadas y pintadas que nos llevan a otros mundos como los de Miyazaki; el de “A Scanner Darkly” de Richard Linklater; al concepto y arte detrás de “The Wall” de Pink Floyd; a los trazos de Momo y los Hombres Grises, con otro poco de los personajes de los ilustradores más “underground” (Crumb, Tomine, Burns, Clowes…); a los “cartoons” de los hermanos Fleischer como Betty Boop y Popeye… Barrocamente ecléctico. Otras realidades cinematográficas que de pronto se animan en “Space Jam”; “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”; “Pedro y el dragón Elliot”; el gallo Panchito, el loro José Carioca y el pato Donald o “Los tres caballeros”; “Una rubia entre dos mundos”; “Canción del sur”, y como no, “Mary Poppins”. Dentro del “casting digital”: “Simone” (AKA “s1m0ne”) de Andrew Niccol, con Al Pacino programando una estrella informática tan irreal como popular; Aki Ros, criatura hecha de pixels para la película de “Final Fantasy”; Tom Hanks poniéndole gestos a cinco personajes de “Polar Express”; y por supuesto, la inmensa experiencia digital de “Avatar”. Y mundos (im)posibles y paralelos en: “Desafio total”, “Dark City”, “Abre los ojos”, “Matrix”, “Tron” (original y secuela), “Origen”… Además, Robin ya fue digitalizada en la película de Zemeckis: “Beowulf”.

Filmografía selecta de Ari Folman: Se graduó con la película “Comfortably numb” (1991), y entre 1991 y 1996 dirigió varios documental para televisión rodados sobre todos en los territorios ocupados. En 1996 escribió y dirigió “Clara Hakedosha (Santa Clara)”, basada en la novela del autor checo Pavel Kohout, y ganadora, además de siete premios de la Academia Israelí, el Premio del Público en el Festival de Berlín. Continuó dirigiendo documentales hasta 2001, cuando realizó su segundo largometraje: “Made in Israel”, una fantasía futurista que gira en torno a la caza del único nazi que queda en el mundo. Además, ha participado como guionista en series de televisión de éxito, como “Be tipul”, en la que se ha inspirado la serie de HBO, “En terapia”. Su primera experiencia con la animación fue en la serie “The material that love is made of”, lo que le animaría a desarrollar después el formato único de su aplaudido largometraje “Vals con Bashir” (nominación al Oscar más 40 premios internacionales): basada en la experiencia del director, éste intenta reconstruir su memoria (mezclando recuerdos, unos bloqueados y otros inventados) de la masacre de Sabra y Chatila durante la guerra del Líbano.

MUST: Mejor película de animación en los Premios EFA de la Academia de Cine Europea y Premio de la Crítica en Sitges ’13. Por ser una fábula distópica, visionaria y surrealista estrepitosamente alucinógena y colorista; por ser diferente y darnos la vuelta para desconcertarnos y asombrarnos a partes iguales a través de un ejercicio de libre albedrío y efervescente creatividad; por su emocionante escena de apertura; por una Robin Wright en estado puro, con su “¿Qué fue de?” e incluso participando en la BSO (“covering” Leonard Cohen y Bob Dylan); por escupir sobre el cansino anhelo de la eterna juventud y esculpir un monumento en contra de la apremiante industria hiper-tecnológica hollywoodiense de la era “post-Avatar” tan pro-3D; por utilizar la ciencia-ficción y una animación lisérgica para hablarnos de la importancia máxima de lo real: nuestras decisiones, el miedo (a equivocarnos, a crecer) y la emoción, que es lo que mueve todo, incluido ir al cine. Porque en un claro ejemplo de los orígenes y la personalidad de Folman, entre la cruda realidad y su desbordante imaginación, que nos pone los pies en la tierra (límites), y la cabeza en las nubes (sin fronteras). Porque es una cinta marciana sobre nuestras emociones más humanas.

 

TRAILER OFICIAL SUBTITULADO AL CASTELLANO

 

Coméntalo

comentarios