“DALLAS BUYERS CLUB”, Jean-Marc Vallée.
Biográfico (no al uso), el SIDA en los años ochenta, y automedicación.
117 min. Estados Unidos.
Estreno 14 de marzo

 El extreme–makeover de Matthew/Ron
Te queda un mes de vida

A tamaño enunciado surrealista debe enfrentarse el personaje de Matthew McConaughey apenas pasados cinco minutos de “Dallas Buyers Club”… Susto o muerte. Y tan en serio se lo ha tomado el actor tejano que de pronto ha despertado su carrera  que andaba bastante dormida por culpa de su flirteo con el género romántico soporífero y sin seso, léase (no véase): “Planes de boda” con JLo, “Cómo perder a un chico en diez días” con Kate Hudson, “Novia por contrato” con Sarah Jessica Parker o “Los fantasmas de mis ex” con Jennifer Garner, con la que ahora vuelve a coincidir (o mejor, digamos que es su primera “actuación” juntos). Lo cierto es que McConaughey ya había empezado a dar señales de su recuperación apoyándose en directores de renombre para sus últimas películas: primero con “Bernie” (Richard Linklater) y “Killer Joe” (William Friedkin); para más tarde dejar constancia de su buena forma (no solo física) en “El chico del periódico” (la tercera película del director de “Precious”), “Magic Mike” (Steven Soderbergh) y “Mud” (de Jeff Nichols, el de “Take Shelter”); y terminar rematando su “sigo aquí” con “El lobo de Wall Street” (Scorsese) y: “Dallas Buyers Club”. En breve le veremos en lo nuevo de Nolan, “Interstellar”, y  además ahora triunfa con la serie-drama de HBO, “True Detective” (acompañado por Woody Harrelson), un éxito tanto a nivel de audiencia (el mejor estreno de HBO desde “Boardwalk Empire”) como de crítica. Todo un giro de 180º: de perder el papel principal de Jack en “Titanic”, a “robarle” el Oscar a DiCaprio. McConaughey se está sumando un par de tantos con este desvío de rumbo en su trayectoria, un cambio casi tan drástico como la transformación física por la que ha pasado para meterse en la piel caída y rostro huesudo de Ron Woodroof.

El actor de 44 años, todo un “Surfer dude” en su tiempo libre (título además de uno de sus últimos trabajos de su época casposa), ha adelgazado lo suyo (20 kilos) para dar vida (en extinción) a este personaje basado en hechos reales y con una premisa muy poco alentadora: estar condenado a morir. Ron Woodroof es un electricista y cowboy de rodeo que vive al límite en su Texas natal, entre rayas de cocaína, noches de alcohol y sexo ocasional, hasta que un día “cualquiera” es diagnosticado como seropositivo. Tras el golpe que puede suponer que te den una fecha de caducidad de 30 días, éste no tendrá más remedio que sobreponerse y dado el panorama tan desalentador con el que se encuentra (para su tratamiento solo le ofrecen AZT, una droga creada para tratar el cáncer y con la que todavía se está experimentado), Ron se verá obligado a desafiar a la comunidad médica y científica, entre ellos a su médico, la Doctora Eva Saks (Jennifer Garner). Antes y después: de machito homófobo a aliarse con otro paciente con SIDA, Rayon (Jared Leto), un transexual con el que en principio solo comparte su deseo por (sobre)vivir. Ante la falta de tratamientos aprobados y medicamentos legales en los EEUU, Ron empezará a hacer contrabando de antivirales cruzando la frontera de México, llamando así la atención de empresas de la FDA y las compañías farmacéuticas, que harán todo lo legalmente posible para detener su cruzada.

No son ilegales, solo no están aprobadas”. La improbable pareja, Ron y Rayon, acabará fundando la comunidad privada “Dallas Buyers Club”, la primera de docenas de pequeñas sociedades que se formarán alrededor de la ciudad, proporcionando a sus miembros la posibilidad de obtener y pagar por estos medicamentos alternativos, alargando así su esperanza de vida. Y es que las situaciones desesperadas siempre requerirán medidas desesperadas. Porque las cosas eran bien distintas en 1985: el SIDA era “solo para” drogadictos y homosexuales, marginal, y tan letal como enterarse de que Rock Hudson había fallecido de esa misma enfermedad en octubre de ese mismo año. Si el famosísimo (y desconocido) galán hollywoodiense no había podido sobrevivir… ¿Quién iba a hacerlo?

“¿Qué me ha ocurrido?”, piensa Gregorio Samsa en “La metamorfosis” de Kafka cuando éste se despierta como un monstruoso insecto… Sea lo que sea lo que te revuelva o te golpee, salta del susto y la congoja, no malgastes demasiado tiempo en la auto-contemplación y lamiéndote las heridas, es tiempo para los cambios, para el “do it yourself” y el “this is my new me”: nunca es tarde para rectificar y transformarse a uno mismo, una metamorfosis para manifestar nuestra forma, funciones y género de vida definitivos. “Solo tenemos una vida y quiero que signifique algo”, sentencia el cowboy-camello en este sencillo drama vitalista (más que optimista). Sabiduría callejera: Aprovecha tu tiempo de descuento. Ya está corriendo.
Tic-Tac.

 

 MUST WATCH

Ideal para: Vitalistas, emprendedores y reformistas. Para aquellos que no se achantan ante nada y siempre lo rebaten todo. Para plantearte cómo estás haciendo las cosas y si deberías cambiar algo ahora que estás a tiempo (porque estás vivo). Para sacar al intrépido “cowboy” que todos llevamos dentro.

Llévate a: Algún desorientado, apocado y sentenciado por sí mismo, con una dosis de este David contra Goliat debería bastar para levantarle el ánimo. A todo aquel que aún recuerde al McConaughey de las “romcoms”: “Planes de boda”, “Cómo perder a un chico en 10 días”, “Sahara”, “Novia por contrato”, “Como locos… a por el oro”, “Los fantasmas de mis ex novias”… ¿Alguien se atrevería con una maratón de estos títulos?

Te gustará si: Ves drama en la comedia, y viceversa. Si te creces cuando te meten caña. Si te atrae la adversidad y eres como un caballo bravo, desbocado, sin frenos. Si te gusta cambiar, innovar y renovarte a cada instante. Yo me lo guiso, yo me lo como, y sobreviviré.

Videoteca de parecidos razonables: Imposible olvidarse de Tom Hanks como Andrew Beckett en el drama judicial “Philadelphia” de Jonathan Demme: un joven abogado seropositivo despedido del prestigioso bufete donde trabaja y dispuesto a plantar cara con la ayuda de un honesto abogado (Denzel  Washington) y de su pareja sentimental (Antonio Banderas… Miguel). Y primer Oscar para Tom Hanks (un año después, Oscar consecutivo por “Forrest Gump”), y también primera vez que se premia a un personaje homosexual.  Y otro Oscar para el “Streets of Philadelphia” de Bruce Springsteen. Para seriofilos, la premiada “Ángeles en América” de Mike Nichols, con Al Pacino, Meryl Streep y Emma Thompson: 11 Emmys (incluyendo mejor miniserie, actor para Pacino y actriz para la Streep), 5 Globos de oro… Adaptación para la televisión de la aclamadísima obra de Tony Kushner, galardonada con el Premio Pulitzer en 1993. En el apartado de “dietas de cine”, destacamos a Christian Bale y sus 55 kilos en “El maquinista” (para luego volver a hincharse para interpretar a Batman). Y en el lado opuesto, “el super size me cinematográfico”: precisamente Jared Leto como un obeso y con papada, o el asesino de John Lennon, Mark David Chapman, en “Chapter 27”. Y por último, dentro del género “cuenta atrás”: “Mi vida sin mí” de Isabel Coixet, Homer Simpson y el fugu de “El sumo feliz”, y Sean Penn en “Pena de muerte” o Kevin Spacey en “La vida de David Gale” (sin enfermedad de por medio, más bien por la condena impuesta de una sociedad “enferma” con el castigo).

Filmografía selecta de Jean-Marc Vallée: C.R.A.Z.Y.” (2005), drama canadiense de notable éxito sobre la aventura del crecer con Pink Floyd y los Rolling Stones, entre porros fumados a escondidas y discusiones con papá. 4 años después convertiría a Emily Blunt en “La Reina Victoria” de Inglaterra, con su ascenso al trono siendo adolescente y su legendario romance con el Príncipe Alberto (Rupert Friend). En el 2011, contaría con la actriz y cantante francesa Vanessa Paradis en su “Café de flore” de historias cruzadas. Lo próximo: “Wild”, con Reese Witherspoon y Gaby Hoffman, la crónica de la travesía a pie en solitario de más de 1.700 kilómetros de una mujer que intenta recuperarse de una terrible desgracia… ¿Otro “extreme-makeover” a la vista? ¿Conseguirá también la Witherspoon levantar su carrera gracias a este título? Haber compartido protagonismo con McCounaghey en “Mud” puede que haya sido ese primer punto de inflexión para el gran cambio… ¿Se pondrá de moda la “resurrección cinematográfica” de estrellas caídas en el olvido?

MUST: Por volver a alertarnos, sin caer en el discurso paternalista, sobre la importancia de usar precauciones cuando se practica sexo, con amor o sin él. Por una historia sobre la trascendencia de uno mismo, la fortaleza y la necesidad de dar significancia a nuestra trayectoria como vivos. Por el carismático tándem McConaughey y Leto, un “ni contigo ni sin ti”.  Por sus secundarios de lujo: una emotiva Jennifer Garner, Steve Zahn más comedido que nunca, Griffin Dune como el Doctor Vass, y el cantante y guitarrista de Deerhunter (Bradford Fox) en su debut cinematográfico. Por recordarnos lo mucho que hemos avanzado (y lo mucho que todavía nos queda por aprender). La vida es como un rodeo: agárrate fuerte y sin miedo.

“Homo, homo… ¿Ha dicho homosexual? Esos putos análisis no son míos. Les daré una noticia, no hay nada que pueda matar a Ron Woodroof en treinta días”.

Un incrédulo Ron Woodroof (Mathew McConaughey) y su declaración de intenciones

 

Banda Sonora NO Original

 

Banda Sonora Original

 

 Trailer Oficial Subtitulado en Español

 

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