Desde tiempos prácticamente cavernarios, la flexibilidad ha sido una cualidad indispensable a la hora de crear un colchón, un sillón, o lo que quiera que hiciera sus veces. Ahora, recién entrados en la era del Pinterest y en una batalla constante por ser el más original en términos deco, la flexibilidad cobra un nuevo sentido más allá de su faceta puramente utilitarista. Prueba de ello es Chuck, una estantería flexible diseñada por la alemana Natascha Harra-Frischkorn para su marca Hafriko. Chuck también sirve como ejemplo de aquello de “las primeras apariencias engañan”. A primera vista nos parecerá que Chuck es poco más que una minimalista balda de madera. Sin embargo, si la observamos con mayor detenimiento, descubriremos que se trata de una estantería formada por seis finas tablas de madera flexibles sujetas a dos soportes de acero. Al tratarse de tablas muy finas, y al tener cierta holgura en sus extremos, podremos separarlas a nuestro antojo para colocar entre ellas diferentes elementos. Las tablas se irán adaptando a la forma de los objetos que coloquemos en ellas, así que dependiendo de nuestra elección, tendremos una estantería con una forma totalmente diferente. Quizás sea eso de que no existen dos Chuck iguales lo que hace tan especial a una estantería de madera. Esta estantería fue el primer proyecto de Natascha, diseñadora industrial en ciernes que busca crear mobiliario tan funcional como artístico. Lo que está claro es que su curioso estante no ha pasado desapercibido. Este año se hizo con el premio Red Dot Award 2014 y está nominado al German Design Award 2015.

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