1Raf Simons. Foto vía Calvin Klein Facebook

Convertirse en el centro de todas las miradas en un mundo como es el de la moda, con tantos ojos expectantes como sujetos deseosos de ser observados, es algo sólo al alcance de unos pocos. Y lograrlo dos veces, algo prácticamente reservado a un puñado de virtuosos. Raf Simons es uno de ellos. El diseñador belga, protagonista en 2012 de uno de los debuts más esperados de la década (su estreno en Dior tras la abrupta salida de Galliano), vuelve a convertirse en el hombre más buscado por el sector. Tras su salida de la maison por “motivos personales” en octubre de 2015 hasta el anuncio oficial de su entrada en Calvin Klein como director creativo, mucho se ha fantaseado con el porvenir de este genio autodidacta. Durante los últimos meses, se disiparon todos los interrogantes dejando todo el peso de la incógnita sobre una sola cuestión: ¿cómo será el Calvin Klein hecho por Simons? ¿Será una continuación del universo en clave jeans/básicos/underwear que la marca estadounidense ha conseguido grabar a fuego en el imaginario colectivo? ¿Una consecuente reinterpretación de sus best seller con vistas al futuro? ¿O quizás un break total con respecto al pasado, símil a su relevo al Dior de Galliano? Fruto de la inquietud son estas hipótesis sobre lo que quizás podamos ver mañana sobre la pasarela.

 

UN BELGA EN NUEVA YORK

Basta con una pizca de empatía para vislumbrar esta posibilidad: un europeo recién instalado en Manhattan, con el brillo de los neones aún reflejado de forma perpetua en su pupila, con esa costumbre de caminar por sus calles con la vista siempre hacia arriba (uno de los rasgos clave para distinguir a un neoyorquino de un turista) deslumbrado por la majestuosidad de su arquitectura… “Raf loves New York”, eso es un hecho. Quizás, como Lorca, no lo ame para siempre, pero sí es un amor platónico, intenso, literario. Prueba de ello fue la colección FW17/18 de su marca homónima, presentada por primera vez hace unos días en esta ciudad y no en su habitual París, que además de llevar por nombre “I <3 NY”, mostró entre sus propuestas un buen puñado de guiños y referencias a la city. Raf Simons ha abrazado su traslado a Nueva York con motivo de su nuevo reto profesional con todo lo que ello conlleva. Es por eso que, prevemos, su colección debut en Calvin Klein podría estar repleta de elementos de la cultura americana y su reconocido way of life. ¿Se avecina una paleta cromática a base de rojos, blancos y azules? ¿O quizás alguna pincelada pop? ¿Lettering, tal vez? Pronto lo sabremos…

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Imágenes del desfile de la colección FW17/18 de Raf Simons, presentada en NYFW Men’s hace una semana.

 

YOUNG SPIRIT

Si hay algo que caracteriza a Simons, o al menos en lo que a su trayectoria como director de su propia marca se refiere, es su estética eternamente juvenil. Un poco de rebeldía, una buena ración de subculturas urbanas adolescentes, algo de punk, algo de underground, una pizca de New Wave y… voilà! Tenemos la fórmula perfecta del estilo Simons. Es por ello que las posibilidades de descubrir un Calvin Klein más street en lo teórico, quizás más oversize en la práctica, son altas. Esto no hace más que reforzar la que ya es casi universalmente reconocida como una combinación perfecta: Calvin y Raf. La marca americana también ha disparado hacia la misma dirección con sus últimas hazañas publicitarias, tratando de acercarse al tan deseado público millennial con fichajes de la talla de Justin Bieber o Kendall Jenner. Las imágenes de la nueva línea By Appointment, desveladas por la marca hace unas semanas y único recurso al que agarrarse para entrever algo de la nueva era de la firma bajo la batuta del belga, también daban algunas pistas sobre este punto con rostros millennial-friendly como el de Millie Bobby Brown, estrella de la exitosa Stranger Things.

 

BACK TO 90’S

La vuelta a los noventa es ya una tendencia generalizada en la temporada entrante y en las que la siguen. Por ello, no sería de extrañar que reminiscencias noventeras coparan los looks de la primera colección de Raf Simons en Calvin Klein. Una hipótesis que, además, va respaldada por el reciente cambio de logo de la marca, hasta ahora caracterizada por su tipografía simple y redondeada. El nuevo logo, en negrita y con todas las letras mayúsculas, podría dejar constancia de las nuevas intenciones del diseñador con la marca. Según su comunicado oficial, este cambio responde a un retorno al espíritu del original, a las raíces. Puede que esta vuelta a la época dorada de los 90, década que vio a la marca brillar (aquellas icónicas campañas con Mark Wahlberg y Kate Moss fotografiados por Herb Ritts…), quede también latente en sus nuevas propuestas.

 

ICONOS REINVENTADOS

Si bien la esencia de Raf Simons es palpable en los diseños de su marca homónima, el diseñador ha demostrado también poseer una versatilidad considerable a lo largo de su carrera. Simons hizo con Dior, muy precisamente, lo que el mundo quería que hiciera: ni pizca de John, mucho Christian y un necesario espíritu minimal-modernista para aliviar el despilfarre al que se había sometido la maison durante el reinado de Galliano. Así bien, sus volúmenes del New Look revisitados pasaron a la historia como una de las mejores adaptaciones. Y eso que aquel agobiado Simons que vimos en Dior and I (excelente documento visual sobre sus inicios en la marca) sólo tuvo ocho semanas para solucionar su primera colección. ¿De qué hubiera sido capaz de haber contado con meses de trabajo? Ahora podremos saberlo. Todo apunta a que veremos algunos de los principales iconos de la marca algo reinventados, muy probablemente con ese aire minimalista que caracteriza a Raf y que tan bien maridaría con las propuestas de Calvin Klein, marca ligada a este estilo desde hace décadas.

 

ESPECTÁCULO ASEGURADO

Algo que también promete es la puesta en escena del desfile. Remontándonos de nuevo a su debut en Dior, con aquella monstruosa estructura de flores adornando las paredes de una mansión parisina, todo apunta a que Raf Simons volverá a sorprendernos con todo aquello que rodee a la pasarela (si es que habrá pasarela y no otro mecanismo sustitutivo acorde a la originalidad que el diseñador ya ha demostrado con sus otras puestas en escena). Será además un desfile mixto, hombre y mujer, tendencia cada vez más adoptada por marcas y diseñadores a nivel global y aro por el que parece pasar el futuro próximo de la moda. Puede que estemos a punto de presenciar el surgimiento de esa chispa definitiva que encienda la llama de Nueva York, capital de la moda que aún sigue siendo perseguida por la sombra de “ser demasiado comercial” o poco emocionante. Esa chispa que tiene París con Demna Gvasalia en Balenciaga, o Londres con Jonathan Anderson en Loewe. ¿Será Raf Simons la estrella que le hace falta a Nueva York?

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La respuesta a todas las preguntas, mañana (viernes 10 de febrero)
en el desfile de Calvin Klein en la New York Fashion Week. 

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