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Romper con los confines y las líneas divisorias para llegar hasta los artífices de estas obras puede ser una de las tareas más arduas pero también más satisfactorias de un curator. Hemos hablado con siete mujeres de diferentes partes del mundo, desde Australia hasta Finlandia y desde Nueva York hasta París. No todas se dedican profesionalmente al collage pero algunas han logrado con creces vivir de su arte. Se han sincerado y abierto en canal para revelarnos sus referentes, sus preocupaciones y sus trucos, y hasta los secretos más profundos de sus obras. Como por ejemplo, cuál es para ellas la parte negativa de hacer collages. Y llega Marisa Maestre entre risas a desvelarnos que tienen un problema de Síndrome de Diógenes provocado por la acumulación excesiva de material para trabajar: libros, revistas, papeles… Y, después de haber intercambiado algunas palabras con estas apasionadas del cut and paste, eso es lo único negativo que se puede encontrar en este arte -si es que eso se puede considerar pernicioso-. Porque la frustración en la búsqueda de imágenes, la composición en sí o el riesgo a destrozar una obra cuando el pegamento no ha quedado bien extendido son cosas que, a pesar de resultar contraproducentes, a menudo les sirven como motor para proseguir hacia delante.

 

Riikka Fransila

© Riika Fransila
© Riika Fransila

Del amor hacia el vintage, los objetos antiguos comprados en mercadillos y el interés por la diferentes formas y técnicas del Arte surgió la pasión de Riikka por los collages. Esta finlandesa lleva cerca de 4 años haciendo collages como hobby y tomando como inspiración su vida diaria. “A veces un pequeño collage de dos recortes de papel lo dice todo. Cuando compro una revista quiero cortarla en pedazos antes de leerla y para mis obras me inspiro en libros vintages, portadas grunges y chicas interesantes. Afortunadamente mi material es gratis o muy barato”, dice la artista. Sus obras están dedicadas en su mayoría a la mujer, a lo vintage y a la belleza de las plantas creando un mix compositivo y de colores que nos trasladan de una mirada al pasado. Cuando le preguntas qué significa para ella ser collagista dice: “no puedo imaginar mi vida nunca más sin hacer collages. Es mi manera de expresarme y realmente disfruto cada momento que paso haciéndolos”.

ABOUT… Riikka Fransila

Riika Fransila
Riika Fransila

Un olor… un hombre después de la ducha. Una ciudad… Nerja. Un artista… imposible nombrar sólo uno. Un icono masculino… mi marido. Un sueño hecho realidad… estar sana y ver a mis hijos felices. Un plan afterwork hacer comida casera, jugar y un cuento en la cama. Algo que te de miedo… Donald Trump. Si pudieras viajar en el tiempo… lo haría a los años 50. Morirías por… un trozo de mud cake caliente con helado encima.

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Dídima Arrieta

© Dídima Arrieta
© Dídima Arrieta

La mezcla de fotografía vintage en blanco y negro de gente haciendo deporte y las gominolas o los dulces se han convertido en la línea artística de Dídima a la hora de hacer collages. “Me gusta poder crear algo divertido y surrealista, además de absurdo en muchos casos. Suelo empezar buscando imágenes antiguas, y después utilizo bancos de imágenes para encontrar las fotos de comida”, explica. Dídima no utiliza pegamento porque su obra es toda digital y la crea a través de Photophop, como dice ella misma, su gran aliado. “Lo mejor de ser collagista es la libertad para crear, me encanta que no haya límites por muy surrealista que una idea pueda parecer”, nos dice Dídima. Es una orgullosa asturiana que lleva viviendo 8 años en Estados Unidos y que tiene como referentes a John Stezaker y Eugenia Loli en el arte del collage. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Complutense de Madrid y Diseño y Dirección de Arte para Publicidad en Atlanta, por eso, aunque en su trabajo no tiene toda la libertad para crear cosas que le apasionan, utiliza Sweet Workouts para hacer lo que realmente le hace feliz y le divierte.

ABOUT… Dídima Arrieta

Dídima Arrieta
Dídima Arrieta

Una película… cualquiera de Wes Anderson. Un olor… la colada recién hecha. Una flor… mimosas. Una comida… la tortilla de patata. Un artista… Mondrian. Un icono femenino… mi madre. Un diseñador de moda… Yael Aflalo. Una forma de amar… de verdad. Un defecto… demasiado perfeccionista. Lo que más valoras… la sinceridad. Un sueño cumplido… estudiar y poder trabajar de lo que siempre he querido. Una virtud… trabajadora.

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Millie Bartlett

© Millie Bartlett
© Millie Bartlett

Millie, de Sidney, estudió en la Escuela de Artes, después hizo Lingüística, Ciencias del Discurso y de la Audiencia y, tras ello, Estudios de Género. Pero, actualmente y desde hace 3 años, se dedica profesionalmente al collage porque en sus palabras: “tan pronto como hice un collage, me conquistó. A veces me gusta pasar más tiempo con el papel que con la gente”. Para ella no existe inspiración, sólo la pasión y el trabajo de ir recortando y ver qué es lo que va surgiendo. Su fuente de material proviene del uso de revistas de los años 40 y 60 pero cuando no encuentra un color que está buscando, lo pinta. Su mantra a la hora de trabajar son dos frases que dijo la hermana de Corita Kent: “la única regla es el trabajo. Todo es un experimento”. Y su receta y pasos a la hora de crear un collage es el siguiente:

1. Pensar, con un pensamiento activo.
2. Inhalar estímulos (véase cultura, películas, libros, televisión, historia, política…).
3. Llevar a ebullición. Dejar que hierva a fuego lento mientras vas a la caza de revistas vintage.
4. Recortar revistas.
5. Reorganizar la historia y la cultura.
6. Servir.

ABOUT… Millie Bartlett

Millie Bartlett
Millie Bartlett 

Un olor… las gardenias. Un ciudad… un turista. Un viaje… al dentista. Una comida… la píldora de Willy Wonka que es toda una comida. Una canción… Swan Dive de Wazahatchee. Un lugar para inspirarte… los sueños y la memoria. Una virtud… la consistencia. Un defecto… la consistencia. Si pudieras viajar en el tiempo… iría a finales de los ’50 y principios de los ’60. Morirías por… reencarnarme.

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Marisa Maestre

 

© Marisa Maestre
© Marisa Maestre

El collage es su hobby y profesionalmente se dedica al Diseño y a la Producción Editorial. Su amor hacia ellos fue puro y surgió hace ocho años a raíz de una exposición del artista Max Ernst, pionero del movimiento dadá y del surrealismo. Su inspiración es la naturaleza, la arquitectura, la música y los elementos en los que se ve el paso del tiempo, es decir, la decadencia. Dentro de su serie de collages analógicos llama la atención el uso de los cosidos con aguja e hilo. Para Marisa, lo mejor de ser collagista es como ella dice: “la libertad de creación y lo peor la acumulación excesiva de material: revistas, libros, papeles… Todos los que hacemos collages tenemos un problema importante de Síndrome de Diógenes”. ¿Su collage favorito? Una serie en la que está trabajado actualmente que consta de 50 piezas en la cuál el personaje es el mismo intervenido de 50 formas diferentes. En septiembre se podrá ver esta exposición en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Madrid.

ABOUT… Marisa Maestre

Marisa Maestre
Marisa Maestre

 Una película… Tomates verdes fritos. Un olor… Hierba Luisa. Una actriz… Whoopi Goldberg. Un icono pop… Madonna. Un artista… Max Ernst. Un libro… Un Mundo Feliz. Un sueño por cumplir… Vivir a dos pasos del mar. Algo que te de miedo… el fanatismo. Una forma de amar… incondicional. Un animal… el caballito de mar. Una comida… sushi.

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Olivia Descampe

© Olivia Descampe
© Olivia Descampe

Olivia es de París, estudió Arquitectura Interior y Diseño de Producto aunque para ella su sueño cumplido ha sido poder estar viviendo de su arte, dedicándose profesionalmente desde hace año y medio a los collages. Y, desde entonces, no ha dejado de recortar imágenes. “Empecé a recortar imágenes por placer y a ponerlas unas encima de otras y cuando me di cuenta estaba creando algo agradable a la vista, así que empecé a poner algunos recortes juntos y a pegarlos”, nos cuenta la artista. Sus materiales los encuentra en revistas que halla en mercadillos e internet y sus únicas herramientas de trabajo son el cúter y el pegamento. “Tener la oportunidad de darle otro sentido a las imágenes que se olvidan y la sensación que tienes cuando una imagen coincide con otra, eso es lo mejor de ser collagista. Incluso cuando una imagen no encaja durante meses con otras, ese es el mejor desafío”, destaca Olivia.

ABOUT… Olivia Descampe

© Olivia Descampe
© Olivia Descampe

Un olor… a verano. Un país… América del Sur. Una ciudad… Bucarest. Un/a artista… Isabel Reitemeyer. Una canción… Useless, de Depeche Mode. Un lugar para inspirarte… Tempelhof, el antiguo aeropuerto y actual parque de Berlín. Lo que más valoras… la vida. Un sueño hecho realidad… ser capaz de vivir de mi arte. Un plan afterwork leer. Si pudieras viajar en el tiempo… volvería a la infancia.

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Nicola Kloosterman

© Nicola Kloosterman
© Nicola Kloosterman

Nació en Johannesburgo (Sudáfrica) pero emigró a los Países Bajos con su familia cuando tenía 10 años. Es abogada pero, tras algunos años ejerciendo, decidió estudiar Dirección de Arte porque durante el tiempo que desempeñó su profesión tuvo una “doble vida” en la que por las mañanas defendía juicios en el juzgado y por las noches hacía collages. “Me encanta el arte y la comunicación visual y antes que pensar en palabras, pienso en imágenes. Los collages son una fantástica forma de liberación, de construir un lenguaje visual que nunca antes hubiera pensado. Para mí, la alegría en el uso de imágenes está en ver cómo los recortes se relacionan entre sí y cómo mi intervención podría mejorarlo”, explica Nicola. A la hora de empezar a crear, tiene una caja llena de recortes que son los que usa para empezar a trabajar y, a partir de aquí, recurre a su colección de libros y revistas para encontrar las imágenes que mejor vayan a encajar. “Es un proceso de introducir pieza por pieza prestando atención a lo que está pasando. Normalmente la idea se forma aquí pero algunas veces sé lo que quiero hacer, tomo la dirección y busco las imágenes que específicamente quiero”, nos cuenta.

ABOUT… Nicola Kloosterman

© Nicola Kloosterman
Nicola Kloosterman

 El arte de los collages te ha traído… una gran comunidad de artistas e ilustradores. Una película… Moonrise Kingdom. Un olor… el de cortar la hierba y la sandía. Una ciudad… Ámsterdam. Una flor… las peonías. Un icono femenino… Zadie Smith. Un diseñador de moda… Joline Jolink. Un lugar para inspirarte… el mar y el bosque. Algo que te asusta… todo lo que hacen mis hijos.

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Carmen Reig

© Carmen Reig
© Carmen Reig

 

Es de Valencia, estudió Cooperación Internacional para el Desarrollo y actualmente está trabajando en Londres pero aunque su amor por los collages comenzó a gestarse muy pronto, fue hace dos años cuando empezó con su cuenta de Instagram @Cr8collage. “Es un hobby, pero me apasiona, cada vez le intento dedicar más tiempo y estoy participando en varios proyectos. De pequeña me encantaba recortar revistas y luego hacia posters para mi habitación y me forraba las carpetas del colegio”, dice Carmen. Sus obras son analógicas, de esas de recortar y pegar de toda la vida, y sus imágenes proceden de revistas gratuitas que encuentra en Londres y de una librería cerca de su trabajo en la que una vez al mes regalan libros que se puede llevar cualquiera.

ABOUT… Carmen Reig

© Carmen Reig
© Carmen Reig

 Una película… Barrio. Un viaje… a Islandia. Un icono pop… Patti Smith. Un icono femenino… Malala Yousafzai. Un animal… el elefante. Una forma de amar… incondicional. Te enorgulleces de… mi paz interior. Lo que más valoras… el saber estar. Si pudieras viajar en el tiempo dónde irías… al futuro. Algo sobre ti… de horóscopo, Cáncer.

Síguele la pista en Instagram (@Cr8collage).

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