Perdiendo el Norte. Nacho G. Velilla. España, 2015. Comedia
Estreno 6 de marzo

“Yo no he venido aquí a hacer el trabajo que no quieren hacer los alemanes”. Una declaración de intenciones tan taxativa como ingenua que condensa la esencia de esta película: la insalvable distancia entre las (legítimas) aspiraciones profesionales de la que ya viene a llamarse la “generación perdida” y la descorazonadora realidad laboral que, bien por crisis, bien por estafa, les abofetea con saña en la cara. El que habla así es Hugo (Yon González –no te pierdas la entrevista que llevamos con Yon en nuestro número de marzo–), un joven con formación universitaria que, harto de no encontrar trabajo en España, se lía la manta a la cabeza y zarpa rumbo a Alemania junto a su compañero Braulio (el coconutero Julián López), dispuestísimos ellos a conquistar por todo lo alto la tierra de la Merkel. Una barrabasada surgida del puño y letra de Nacho G. Velilla (“Aída”, “7 vidas”, “Fuera de carta”), que parte de una realidad trágica para darle la vuelta a la tortilla en la que promete convertirse en la comedia del año. Con la emigración y la fuga de cerebros como motor del relato, la película funciona como una madeja enmarañada que circula por lo senderos de la hilaridad en el filón de entuertos, desencuentros y fiascos derivados del choque cultural y la forzosa adaptación al medio (trabajos basura y amigos cafre mediante) del tándem protagonista, en una historia que, además de su soterrada crítica social, también da cabida al romanticismo (rol repartido entre Blanca Suárez, el flechazo, y Úrsula Corberó, la novia de siempre). Unos secundarios de lujo (Javier Cámara, Carmen Machi, Malena Alterio o Miki Esparbé) ponen la guinda a una cinta desternillante que nos devuelve parte de nuestra usurpada dignidad en forma de risas aptas para todos los públicos.

Quién: Yon González, Julián López, Blanca Suárez, Miki Esparbé y Úrsula Corberó. Suma y sigue: Javier Cámara, Carmen Machi, Malena Alterio, Arturo Valls… Dirige la orquesta Nacho G. Velilla, el hombre detrás de jitazos como “Aída”, “7 vidas” o “Fuera de carta”.
Qué: La dura vida de dos licenciados que acaban sirviendo kebaps en Alemania, choque cultural y líos de faldas de por medio.
Dónde: Billete (sólo) de ida Madrid-Berlín. España puede esperar.
Cuándo: En medio de esa crisis que no se acaba.
Por qué: Gags para troncharse, un guión que no da puntada sin hilo, los mejores cómicos del cine español y la certeza de que, a veces, la risa es la mejor herramienta para la reflexión.

TRÁILER

Posología: Gente con trabajo, que haya superado la barrera del mileurismo y preferentemente con vivienda propia. Si no tienes ni lo uno ni lo otro, también vale que sepas reírte de ti mismo.
Efectos secundarios: Si perteneces al primer grupo: alardes de superioridad. Si eres de los segundos, la incómoda sensación de que llevas la palabra “pardillo” escrita en la frente.
Contraindicaciones: Los JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados), esa generación fantasma made in el spot de Renault Clio que contribuyó a que millones de jóvenes ávidos de triunfo construyeran castillos en el aire para luego darse de bruces con la precariedad y el desempleo.
Véase también: “Vente a Alemania Pepe”, de Pedro Lazaga, o cómo la historia vuelve a su punto de partida cuarenta años después. Por repetir, repite hasta José Sacristán.
Pedigrí: Por determinar en los Goya de 2016. Ármense de paciencia.

BANDA SONORA ORIGINAL

 

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