moma.bjork.medullaBjörk, Medulla, 2004
Photography by Inez van Lamsweerde & Vinoodh Matadin
Image courtesy of Wellhart Ltd & One Little Indian

Antes que nada, ella. Cuando Natasha Khan, Florence Welch, Imogen Heap y demás sacerdotisas del preciosismo melódico femenino aún llevaban pañales, Björk ya había elevado el gorgorito a la categoría de hype en una era, la analógica, de la que ella misma marcaría el principio del fin. Cuando el grunge y el brit–pop copaban portadas en mojo y nme, su disco “debut” (1993) burló mainstream y underground configurándola como alternativa a lo alternativo en un triple salto sin red: sublimación de las posibilidades de la electrónica, exaltación de sus extraordinarias cuerdas vocales y un manierismo expresivo parejo a su barroquismo onírico e individualista, que con los años vertebraría colaboraciones tan iconográficas como el vestido–cisne de Marjan Pejoski o la guerrera virtual de Alexander McQueen. Coincidiendo con el lanzamiento de su octavo disco, el intimísimo y desgarrador “vulnicura”, el moma rinde homenaje a esta leyenda viva de la cultura popular en la muestra Björk, cinco letras para un legado infinito.

moma.bjork.homogenicalbumcovercmykBjörk, Homogenic, 1997
Photography by Nick Knight. Image courtesy of Wellhart Ltd & One Little Indian 

moma.bjork.packshot.nonphotographicBjörk, Volta, 2007
Photography by Nick Knight. Image courtesy of Wellhart Ltd & One Little Indian

moma.bjork.postalbumcmykBjörk, Post, 1995
Photography by Stéphane Sednaoui. Image courtesy of Wellhart Ltd & One Little Indian

 

FLORECIÓN POST-MORTEM
Venerada y vilipendiada a partes iguales, el arrollador magnetismo de Björk emana, probablemente, de su paradójica idiosincrasia. Su presencia élfica, de metro cuarenta raso, concentra el nexo entre lo místico y lo pagano, lo celestial y lo abisal, la vulnerabilidad y la garra, lo natural y lo sintético, la pureza y la sensualidad. Human Behaviour, la traducción en imágenes del single homónimo por parte de un primerizo Michel Gondry, condensaba ya el ying y el yang del fantasioso universo de la artista con un fabulesco paseo forestal que abría la veda a una larga senda de videoclips arty colmados de criaturas extrañas, muñecas articuladas y alunizajes intergalácticos. Un sendero luminoso cuya última parada es “Vulnicura” (con portada de Inez & Vinoodh), elocuente neologismo que encierra los sentimientos encontrados de un estado emocional universal, la ruptura amorosa, a la que la cantautora islandesa hubo de enfrentarse tras diez años de relación con el artista Matthew Barney. Una operación a corazón abierto con la que Björk nos abre las puertas del quirófano, mostrando sin pudor el resentimiento, el aislamiento obsesivo y otras sentimientos poco elevados que anidan en la oscura caverna de las almas rotas. En medio del trance, el MoMA dedica una fastuosa exposición exclusiva al inestimable imaginario de la artista, con una cronología exhaustiva de su producción audiovisual, un incisivo despiece de su proceso creativo y sus idilios con otras disciplinas (ahí están Chris Cunningham, Bernhard Willhelm, Hussein Chalayan o Nick Knight). Pone el broche de oro “Black Lake”, una inmersión metafórica y multisensorial en el gélido paisaje nórdico con el que la artista demuestra que, definitivamente, hay vida después de la muerte. 

moma.bjork.14344saturday0433cBjörk. Photograph by Danny Clinch

bjorkallisfulloflovehiresBjörk, Still from “All Is Full of Love” directed by Chris Cunningham, 1999
Courtesy Wellhart Ltd & One Little Indian.

moma.bjork.wanderluststill63Björk. Still from “Wanderlust” directed by Encyclopedia Pictura, 2008
Courtesy Wellhart Ltd & One Little Indian.

blacklake09Bjork. Still from “Black Lake,” commissioned by The Museum of Modern Art, New York, and directed by Andrew Thomas Huang, 2015
Courtesy of Wellhart and One Little Indian. 

moma.bjork.14668box30mgldqz32v6kv2Björk, The Face, 1993. Photo by Glen Luchford. 

moma.bjork.vesperqdefBjörk, Vespertine, 2001. Photography by Inez van Lamsweerde & Vinoodh Matadin.
Image courtesy of Wellhart Ltd & One Little Indian.

Björk. Del 8 de marzo al 7 de junio en MoMA. 11 West 53 Street. Nueva York

Coméntalo

comentarios