Destino favorito y denostado por muchos a partes iguales, Benidorm es una ciudad, ante todo, curiosa. Y es que, a pesar de ser habitada por unos 70.000 habitantes es, sin embargo, uno de los lugares con más pernoctaciones hoteleras de nuestro país, entre los que se encuentra, además, el hotel más alto de Europa. Es la ciudad que persuadió a Franco para permitir el bikini allá por los años 50 y la que conquistó a la cadena británica ITV para hacer una serie de televisión con su propio nombre – en antena desde 2007 -. Y es que, lo que está claro, es que nadie puede negarle a este municipio alicantino el ser uno de los destinos turísticos más potentes de España, al que muchos le conocen como “Las Vegas” de Europa. Con todo ello, no es de extrañar que numerosos cineastas de la talla de Bigas Luna o Bernard Rose, entre otros, sucumbieran a sus encantos para rodar entre sus playas y rascacielos. Y tampoco que el arquitecto y fotógrafo Julio Jiménez Corral se haya inspirado en ella para hacer su última serie fotográfica titulada Benikaktus, una muestra que podremos ver a partir del próximo 10 de septiembre en La Fresh Gallery y donde se expondrán imágenes que muestran la coexistencia de dos mundos donde dialogan en el límite mismo de la orilla, del día y la noche. De ahí el nombre que toma la serie, al que el artista define como un acrónimo de Benidorm (“La ciudad más artificial del Mediterráneo”) y Kaktus (la especie vegetal más adaptable a circunstancias extremas).

Las fotografías, influenciadas en su temática por el trabajo clásico de los fotógrafos americanos Paul Stand y Rober Adams, fusionan estos dos mundos a través de una más que interesante mirada hacia la convivencia entre lo natural y lo artificial. Aunque, a diferencia de las obras de referencia, que fueron tratadas tomando una posición abiertamente moral, su trabajo se presenta ambiguo respecto a ello. Coherente con esta no-posición, el  tratamiento de las imágenes se muestra en deuda con los fotógrafos japoneses como Kiriko Shirobashi y tiene como objetivo conseguir que el reflejo de lo banal pueda alcanzar la poética de lo sutil. El artista y compositor Nacho Canut, incondicional de Benidorm, ha sido el encargado de realizar el texto introductorio de la obra, quien describe la exposición “como si un ummita hubiese visitado la tierra y se llevara de vuelta a su galaxia fotos de lo más bonito que ha visto. Y no son ni lagos, ni cadenas montañosas, ni desiertos, ni atardeceres en el ártico, ni junglas… son rascacielos, paseos marítimos con filas de edificios impecables,  calles comerciales iluminadas… Este artista de Ummo, con las fotos de Benidorm y sitios afines a él, ha creado una metrópolis perfectamente mitificada.” Además admite que “me encanta descubrir que otro artista, en este caso fotógrafo, también haya caído rendido ante la extraña, y para muchas personas excéntrica, atracción de Benidorm”.

“BENIKAKTUS”, de Julio Jiménez Corral. Del 10 de septiembre al 2 de octubre en La Fresh Gallery. Calle del Conde de Aranda, 5. Madrid.

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