Elogio del gato, de Stéphanie Hochet. Editorial Periférica

“Circula como le parece, visita sus dominios a capricho, puede acostarse en todas las camas, verlo todo y oírlo todo”. Guy de Maupassant no hablaba de un personaje de Misfits, ni tampoco de un Don Juan del siglo veintiuno. El escritor francés hablaba Sobre los gatos en su novela con mismo título. Y no fue el primero ni el último en dedicar parte de su obra al elogio de este animal doméstico cuyo temperamento dista menos de lo que parece de la mayoría de los mortales. La última incorporación a las cartas de amor felinas viene de la mano de Stéphanie Hochet: parisina, novelista y una de las escritoras jóvenes más prestigiosas de su país.

Stephanie Hochet © Thierry Rateau

Tras Combat de l’amour et de la faim (2009) y La distribution des lumières (2010) –dos de sus obras con las que consiguió los premios Lilas y Thyde Monnier-, Stéphanie vuelve con Elogio del gato. “Todo el mundo lo sabe: el gato es un animal libre, el gato escoge a su amo antes de que el amo llegue a elegir al gato”, asegura la autora. Y de forma inevitable nos asalta la duda de cuántos hombres y mujeres de letras habrán reconocido en el gato el mismo gusto por la libertad con el que se han identificado varios autores a lo largo de toda la historia. “Adoro la manera que tienen los gatos de estar mitad dentro, mitad fuera, a la vez salvajes y domésticos, porque yo misma soy una salvaje domesticada. O, más bien, estoy domesticada mientras la puerta esté abierta”, escribió una prestigiosa novelista inglesa. La asimilación del escritor con el gato es un clásico de la literatura, y de ejemplos de ello está repleto el libro de Stéphanie Hochet: Balzac, Poe, Maupassant, Soseki, Colette, Simenon, Tennessee Williams, Burroughs o Amélie Nothomb, entre muchos otros. Porque al fin de cuentas, el colmo de la libertad es esa capacidad felina de sentirse en casa en todos sitios. ¿Y que artista no elogia la libertad?

El libro Elogio del gato ya está disponible en librerías.

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