Londres ha sido, sigue siendo y será el epicentro del mundo occidental (con perdón de Nueva York): tanto la moda, la música, como el arte y la cultura siempre han ido un paso por delante, creando y materializando vanguardias una y otra vez. El punk, el acid-house y todas las subculturas londonitas nacieron y crecieron en esta mítica ciudad para, después, extenderse, ser copiadas e imitadas alrededor del mundo. Por eso, el mítico fotógrafo Derek Ridgers, conocido por congelar en imágenes a tribus y los movimientos post-adolescentes de los años 70 y 80,  ha publicado el libro 78-87 London Youth, en el que se pueden ver las fotografías de los jóvenes londoners desde los inicios del punk hasta el nacimiento del acid house.

Este libro, prácticamente una pieza histórica, nos muestra el nacimiento y evolución del punk, que pasó a ser gótico, la escena neo-romántica, la emergencia del acid house y la nueva psicodelia. Además, materializa y muestra el mayor, más conocido y sempiterno ritual habido y por haber: el de cómo los jóvenes se visten para salir a conquistar la noche.
Derek Ridgers ha escogido esos años no porque la cifra sea capicúamente simétrica sino porque esos nueve años abarcan perfectamente la era del post-punk y el período pre-acid house: la noche, la emergencia y fetiche por y para los clubs y el paso de éstos a las raves.
Merece la pena echarle un vistazo a este maravilloso libro, no sólo porque el autor sea uno de los más reputados fotógrafos que ha publicado en revistas como NME o The Face, sino también porque muestra a la perfección cómo la vestimenta de todos los jóvenes se ha mantenido intacta durante casi tres décadas, y lo más modernos de ahora sólo visten como los más modernos de por aquél entonces.

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