“[•REC] 4: APOCALISIS”, Jaume Balagueró
Epílogo de una saga infecciosa; zombies ibéricos; pesadilla en alta mar; terror claustrofóbico y pasado por agua; ciencia VS religión; survival patrio; alta tecnología y mortalidad; orígenes y destinos.
España. Estreno 31 de octubre.

Fondeados en la pesadilla

Balagueró reconoce que “[•REC]” nació casi como un experimento caprichoso que se les acabó yendo de las manos, una bomba de juguete que te acaba explotando en la cara: “La creamos sin demasiadas pretensiones, casi como un juego. Pero el juego se fue volviendo serio y empezó a pedir más partidas. Llegaron ‘[•REC] 2’ y ‘[•REC] 3’”… La historia inicial tomó proporciones y mutó a saga gracias a un expansivo universo infeccioso. Está claro que sus creadores (Balagueró y Plaza) jamás se imaginaron que aquella película de zombies grabada al estilo “found footage” iba a darles para crear cuatro películas y una marca propia y exportable.

Si abrimos la puerta del cuádruplex de “[•REC]” nos encontraremos con el género “survival”, el cine con monstruos (zombies), el terror italiano e incluso la ciencia-ficción más laberíntica que nos lleva al mismísimo Pasaje del Terror, con sus puertas abriéndose y sus sustos desprevenidos. Y ahora sustituimos los enormes pasillos con suelo de parqué por las angostas pasarelas y cuartuchos desvencijados de un barco. Probablemente la entrega más comercial de la saga, intenta innovar una vez más las reglas preestablecidas e internas, y tras dos entregas encerrada en el ya mítico edificio de la Rambla de Catalunya, el número 34, la reportera Ángela Vidal es evacuada del mismo… pero para ser inmediatamente internada en un barco en cuarentena.

De las habitaciones con techo de escayola a las cabinas con humedades y paredes de metal oxidado: tras conseguir salir del infierno claustrofóbico en el que estuvo durante las dos primeras entregas, Ángela volverá a otro infierno más húmedo en esta nueva aventura que recupera el espíritu de videojuego de la original y que además arranca minutos después del final de “[•REC] 2”. Arpones, científicos y militares, mucho oleaje y la alargada sombra (y larva) de la Niña de Medeiros en esta nueva pesadilla con la única salida del oscuro fondo del mar. Si en “[•REC] 3”, Leticia Dolera era una clara rival de Leatherface en el uso de la motosierra, en esta ocasión, Manuela Velasco le dará un nuevo uso (al más puro estilo “No te rías que es peor”) a un motor de lancha.

La cuarta parte de clausura, bucea en los orígenes y acaba llegando a buen puerto gracias a que Jaume Balagueró consigue avanzar en su historia, algo que sus seguidores venían pidiendo a gritos desde que la secuela multiplicara sangre, sustos, personajes y puntos de vista, y la tercera se alejará de la fórmula de sus predecesoras tirando más por la comedia de “Terroríficamente muertos”… Ahora, ¿sabrán nadar los zombies?

 

“Nadie vendrá a buscarnos… ya no”
Aceptamos barco como punto final acuático y vírico del cuadrilátero cinematográfico de “[•REC]”

 

MUST WATCH

Ideal para: Los que tienen pesadillas recurrentes; para hincar el diente a una nueva entrega y revolver en la saga, retomando también la (muy) rescatable tercera parte (“Génesis”).

Llévate a: A todo el que se maree cuando se sube a un barco y cuando contempla una cinta grabada “cámara en mano” (tan propio del subgénero “found footage”).

Te gustará si: Te van las carreras, los giros bruscos de cámara, la oscuridad; si sigues con ganas de ver “una de zombies”; si quieres saber “qué pasó después”; si siempre terminas todo lo que has empezado; si te gusta retomar noches legendarias.

Videoteca de parecidos razonables: El cine está lleno de zombies, y de todos los tipos. Los que corren sin fatigarse (“28 días después”, “28 semanas después”); los que se lo toman con más calma (“Zombies Party”); los hay incluso que ya se enamoran (“Memorias de un zombie adolescente”); y hasta algunos famosos aunque de pega (Bill Murray en “Bienvenidos a Zombieland”). En “Amanecer de los muertos”, el virus zombie también tenía un poso pseudo-divino con infectados tirando a poseídos: “Cuando el Infierno esté lleno, los muertos caminarán sobre la Tierra”. En esta cuarta entrega tenemos ratas mutantes, lo que nos recuerda al estilo de cine de los comienzos de Peter Jackson (“Braindead -Tú madre se ha comido a perro-”). Si nadie podía oír tus gritos en el espacio (“Alien”)… tampoco podrán escucharlos desde alta mar. Terrores sin echar el ancla, en mitad de la nada y sobre las aguas intranquilas: “Barco fantasma”, “Virus”, “Deep rising (El misterio de las profundidades)”, “Deep blue sea”… Otros escenarios arquitectónicos que ya forman parte de la Ruta Cinematográfica del Terror son: el Hotel Timberline Lodge de Oregón y su habitación 237 (“El resplandor”), y el edificio Dakota de Nueva York, donde además de fallecer John Lennon, Polanski rodó “Rosemary’s baby” (traducida de forma torpe y destroza-finales como “La semilla del diablo”). Ni rastro de zombies en el edificio del Eixample barcelonés que recibe miles de visitas al año de curiosos y fans de “[•REC]”. Un edificio construido en 1986, de cinco plantas y dos pisos, con 180 metros cuadrados cada uno. En el bloque no vive nadie y sigue acogiendo numerosos rodajes de películas y anuncios con lo que se ha convertido en uno de los sets más visitados de la ciudad. En esta ocasión, el rodaje de la cuarta entrega se ha llevado a cabo en un pesquero ruso real, de cien metros de eslora y más de cuatro mil toneladas de peso, con capacidad para obtener cien toneladas diarias de pescado y procesarlas en alta mar. Además, en la primera y tercera entrega se menciona que el foco de la infección ha comenzado con la mordedura de un perro, Max, el pastor alemán de la niña Jennifer (vista en la primera parte)… lo que nos lleva al desdichado Excalibur, que en contraposición a la ficción, no hubiese sido contagioso (para los humanos) en el hipotético caso de haber sido portador. Y tal fue el éxito de la saga que incluso provocó dos “[•REC]”-makes bastante prescindibles en Estados Unidos: “Quarantine” (con Jennifer Carpenter como la reportera), una copia casi exacta de “la nuestra”, y la directa al videoclub “Quarantine 2: Terminal”, que el transporte aéreo a la ecuación zombie + mordedura: ¡infección! Tierra, mar y aire: la exportada plaga zombie de Balagueró/Plaza no tiene límites, es quizá por eso que ya era hora de darle un brochazo final que salpique tanta sangre como agua… un bautizo espasmódico. Además, el imaginario infernal “[•REC]”– ha sido adaptado al cómic.

Filmografía selecta de Jaume Balagueró: Debutó en el largometraje con “Los sin nombre” (1999). A continuación llegaría “Darkness” (2002), que reunió a un reparto internacional y de lujo, encabezado por Anna Paquin y Lena Olin. Fue un gran éxito en España, y en los Estados Unidos recaudó 25 millones de dólares, consiguiendo así un hito histórico para el cine español en el mercado internacional. Su tercer largometraje, “Frágiles” (2005), fue protagonizado por Calista Flockhart (“Ally McBeal”) y Elena Anaya, y además se estrenó en el Festival de Venecia de 2005. El siguiente proyecto de Balagueró, “Para entrar a vivir”, también pasó por el Festival de Venecia en el 2006 y formaba parte de la serie de “Películas para no dormir”. Luego vendrían “[•REC]” y “[•REC] 2” junto a Paco Plaza. A partir de la segunda entrega se separarían y anunciarían que proseguirían con la saga dirigiendo por separado: Paco Plaza, con la tercera parte (“Génesis”), y Balagueró, cerrando la franquicia con “Apocalipsis”. Como curiosidad: en el año 2002 llegó a dirigir y escribir junto con Paco Plaza el documental “OT: La película”… Como recomendación: “Mientras duermes” (2011), un perturbador thriller de intriga y suspense protagonizado por Luis Tosar y Marta Etura, un portero tan tarado como obsesivo y una amable inquilina en la ficción y respectivamente. Un thriller psicológico de Balagueró que respira horror sin pretenderlo, entre Polanski, Hitchcock, el terror frío y el neo-costumbrismo. Probablemente lo mejor de este director con mucha sombra.

MUST: Porque es un parque de atracciones (acuático) del miedo y un tiovivo de la angustia; porque es una vuelta a los orígenes más siniestros y oscuros de la saga tras el pequeño punto y aparte que supuso la boda de “Génesis”; porque también es una nueva vuelta de tuerca, un paso más hacia lo desconocido y el puro horror, esta vez pasado por agua. Porque ha llegado el momento de ponerle punto y final a la historia, cerrar el círculo infeccioso y tratar de esclarecer los secretos detrás de la plaga “[•REC]”. Porque te sumerge de lleno y profundamente en el grito final.

 

TRAILER OFICIAL

 

 

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